La boda de Rania de Jordania y Abdalá: de los problemas con el vestido a la eterna rivalidad con la reina Noor

  • Rania de Jordania y el rey Abdalá se casaron el 10 de junio de 1993.

  • Su boda estuvo marcada por distintas complicaciones con el vestido y por la eterna rivalidad con la reina Noor.

  • Rania y Abdalá se convirtieron en reyes, sin preverlo, seis años después de darse el 'sí, quiero'.

Rania de Jordania es una de las reinas más elegantes del mundo. Su estilo ha sido comparado, con mucho acierto, con el de la reina Letizia. Ambas tienen un gran parecido físico y siempre que coinciden nos dan una lección de belleza y elegancia. Esa sofisticación la llevó Rania hasta el día de su boda.

Rania y Abdalá se conocieron en una cena de amigos

Rania al Yassin nació en Kuwait en 1970. Estudió en la Universidad Americana de El Cairo, donde se graduó en Ciencias Empresariales. Luego, se mudó a Amán, hasta donde se había trasladado toda su familia después de la invasión del emirato por Irak. Fue en 1993 cuando conoció a Abdalá durante una cena con amigos. Desde un primer momento, tal y como ella ha comentado, se enamoraron.

Para la boda, la novia se decantó por un diseño de Bruce Oldfield

Dos meses más tarde, la casa real anunció su compromiso de forma oficial. Cinco meses después, el el 10 de junio de 1993, ya estaban casados. Por aquel entonces, ella tenía 22 nos y él, 31. El enlace se celebró en el Palacio Zahran en Amman. Para ese día tan especial, la novia eligió un vestido de lo más sofisticado, diseñado por Bruce Oldfield. Este estaba hecho en un tejido blanco con unos bordados en dorado y distintos volúmenes.

Los problemas con el moño y el velo

El propio diseñador comentó, tiempo después, una de las anécdotas. El moño bailarina que eligió la novia para ese momento era tan alto que no pudo entrar correctamente dentro del coche. En lo alto de este moño, Rania colocó un precioso velo y lo combinó con unos grandes pendientes. Tampoco controlar el velo fue fácil para la novia, ya que el viento le jugó más de una mala pasada.

Una tarta de siete pisos

Tras darse el ‘sí, quiero’ se pasearon por las calles de Amán y, además, desfilaron bajo un arco de sables. Además, la tarta tenía siete pisos y acabaron la celebración con un espectáculo de fuegos artificiales. Para la recepción, Rania escogió otro modelo del mismo diseñador, que lució durante un besamanos que se alargó hasta ya entrada la noche. Entre los invitados estuvieron la reina Sofía y su hermana, Irene de Grecia.

A los seis años se convirtieron en reyes de Jordania

En aquel momento, ni Rania ni su marido se imaginaban cuál iba a ser su futuro próximo. Es más, en ese momento se pensaba que el sucesor al trono de Hussein iba a ser el príncipe Hassan, tío de Abdalá. El rey de Jordania llevaba años sufriendo un cáncer que acabó con su vida, pero trece días antes de fallecer cambió de opinión y nombre rey a Abdalá. Así, el 7 de febrero de 1999 se convirtió en rey y Rania en reina unos días más tarde. Para ese momento ya habían sido padres. Hussein nació en 1994 e Iman vino al mundo dos años más tarde. Luego, Salma nació el 26 de septiembre de 2000, mientras que Hashem está a punto de cumplir 17 años

La rivalidad entre Rania y la reina Noor

Mucho se habló de la rivalidad de Rania con Noor, la mujer de Hussein. Las comparaciones entre ambas fueron una realidad en las páginas de la prensa jordana. Esta comparación y esta rivalidad se extendió hasta sus respectivas bodas.