19 vestidos de novia sencillos y elegantes con los que triunfar en tu día más especial
Las nuevas tendencias nos traen vestidos más sencillos, que dan protagonismo a los complementos.
Diseñadoras como Claudia Llagostera o Alicia Rueda apuestan por vestidos con cortes poco voluminosos.
Muchas veces habrás oído la afirmación de “menos es más” y, en un momento tan especial como es una boda, llevan toda la razón. Si lo que realmente queremos es una boda sencilla, discreta, pero cuidando los detalles al máximo, la novia no puede descuidar su vestuario, así como tampoco sus complementos. Por ello, y desde hace tiempo, los vestidos sencillos son los más elegidos. Además, se combinan distintos estilos como el boho, hippie o vintage.
Es cierto que esta opción es la más elegida para las bodas civiles, sobre todo aquellas que se celebran de manera más informal y en las que la novia no se lo piensa dos veces y llega a lucir un ‘dos piezas’, combinando pantalón y chaqueta. Cada vez son más las diseñadoras de moda que optan por este tipo de vestidos, donde el protagonismo lo tiene la novia y sus complementos. En Divinity, te mostramos 20 vestidos sencillos de novia con los que triunfarás en tu día.
Rocío Osorno
Rocío Osorno se hizo conocida a través de su cuenta de Instagram. Allí, la sevillana comenzó a compartir sus creaciones, que cada mes tienen más adeptas. Además, muchas otras influencers han decidido confiar en ella para momentos especiales. Es el caso de Paula Gonu o Verónica Díaz, de JustCoco. En Rocío Osorno Collection se pueden encontrar vestidos para todas las estaciones del año, donde prima el color blanco, los tejidos vaporosos, volantes y donde se cuidan cada uno de los detalles.
Victoria Colección
La diseñadora Vicky Martín Berrocal se inspira en su Sevilla natal para producir sus vestidos. Todos ellos, sencillos, cuentan con su seña de identidad: un blanco impoluto, volúmenes y volantes. El resultado de sus creaciones es una mezcla entre sencillez y ese aire de romería y feria de Andalucía. Los precios de los vestidos oscilan entre los 1.000 y los 3.000 euros, dependiendo del diseño.