Rania de Jordania

El antes y después de Rania de Jordania: así ha sido su transformación física

Rania Jordania
Así ha cambiado Rania de Jordania a lo largo del tiempo. Cordon Press
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El tiempo pasa para todos, aunque no por todos de la misma manera, y Rania de Jordania es el claro ejemplo de ello. La reina Rania ha sabido adaptarse a los tiempos y mantener una imagen fresca y moderna a pesar de mantenerse fiel a ese estilo atemporal que se espera de las monarcas. 

Han pasado bastantes años desde que se convirtió en la esposa del actual rey, Abdalá II, y eso también lo muestra con su físico que, como su estilo, ha logrado mantener conforme pasaba el tiempo. Siempre con una silueta parecida, es su rostro el que más muestra el paso del tiempo, aunque todavía queda mucho de aquella joven de 22 años que se casaba en 1993 y cambiaba su vida para siempre. 

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Antes y después de Rania de Jordania: así ha sido su transformación física

Algo que se espera de reinas como Rania de Jordania es que mantengan una imagen reconocible a lo largo del tiempo que dure su mandato. Esto es algo habitual entre los miembros de las monarquías más conocidas, cuya imagen no cambia demasiado con el paso del tiempo o por lo menos no lo hace drásticamente. Suelen lucir cortes de pelo similares, como en el caso de la reina Sofía, o con cambios no muy llamativos, como hace, por ejemplo, Kate Middleton, quien en ocasiones varía ligeramente el color de su cabello.

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En el caso de Rania de Jordania no ha sido diferente, su aspecto físico ha sido prácticamente el mismo desde que se convirtió en reina, independientemente de que en ocasiones apueste por maquillajes un poco distintos o peinados innovadores. Por mucho que su aspecto pueda cambiar en un momento concreto, en general, su imagen es la misma. 

Su rostro también ha cambiado, algunos de esos cambios son debidos a la edad, pero otros están causados por la mano del hombre, con algunos tratamientos a los que se ha sometido a lo largo de los años para mostrar siempre su mejor versión. Los cambios son más evidentes si se comparan imágenes actuales con otras más antiguas y, gracias a eso, se puede apreciar cómo su rostro ha cambiado, con contornos más redondeados, pómulos más marcados y mostrando una nariz un poco más recta. 

Detalles que afectan a la estructura de su rostro, pero que no es único aspecto físico que se ha visto afectado por los adelantos en la medicina estética porque, si bien no hay duda de que Rania era una mujer bella en su juventud y sigue siéndolo a los 54 años, algunos de sus rasgos no parecen haberse dado cuenta de que el tiempo ha pasado. 

La Reina luce una estupenda piel, algo a lo que seguramente han contribuido ciertos tratamientos estéticos, y no son demasiadas las arrugas que pueden verse, a pesar de ser una mujer sonriente y expresiva, algo que se ha puesto de manifiesto especialmente en los últimos tiempos, ha tenido la fortuna de convertirse en abuela en dos ocasiones, algo que le ha llenado de felicidad.