¿Quién es Cocó, la mujer que le dio una cuantiosa herencia a Jaime de Marichalar?
Una parte del estilo de vida que lleva Jaime de Marichalar es gracias a la herencia de Cocó
Un despiste, las lágrimas del emérito y más de 1.500 invitados: recordamos la boda de la Infanta Elena y Jaime de Marichalar
A pesar de haber formado parte de la familia real durante muchos años, la figura de Jaime de Marichalar todavía está rodeado de ciertos misterios. Esto bien podría ser por su tendencia a mantenerse al margen de los focos, acudiendo a fiestas y eventos relacionados con su profesión, pero sin que esto proporcione demasiados datos sobre su vida tras su separación de la infanta Elena.
La pareja se casaba en Sevilla en marzo de 1995 y se convertían en padres por vez primera tres años después. Nacía Felipe Juan Froilán de Borbón, el primer nieto de los reyes Juan Carlos y Sofía y quien con el tiempo más quebraderos de cabeza procuraría a su familia durante su adolescencia. Su hermana, Victoria Federica, nacía en septiembre del año 2000. En 2007, la Casa Real anunciaba el "cese temporal de la convivencia matrimonial", que con el tiempo se demostró mucho más duradero de lo que se dejaba entrever en ese momento y el divorcio se hacía efectivo en 2010.
Jaime de Marichalar sigue ocupando un lugar privilegiado entre las altas esferas, sigue estando muy relacionado con el mundo de la moda y goza de una tranquilidad económica gracias, entre otras cosas, a la herencia que recibió.
Cocó, la mujer que le dio una cuantiosa herencia a Jaime de Marichalar
Según se ha conocido con el paso del tiempo, parte de la fortuna y el estatus del que disfruta Jaime de Marichalar llegó gracias a la tranquilidad económica que le proporcionó la herencia que recibió de Teresa de Marichalar, quien fallecía en el año 2000. A pesar de haber estado casada, no tuvo hijos, por lo que dejó su herencia a sus sobrinos, sobre todo a aquellos con los que tenía más afinidad, como los hijos de su hermano Amalio.
Teresa, o tía Cocó, como la conocían cariñosamente, sentía un cariño especial por su sobrino Jaime, prueba de ello fue el reparto de la herencia. “Siempre fue el ojito derecho de su tía, que le legó un Jaguar a su hermano Álvaro y a él le dejó una herencia considerable, así como al resto de sus ahijados, ya que estaba casada en segundas nupcias con un importante empresario mallorquín”, aseguraban fuentes del entorno cercano hace años a Vanitatis.
Jaime supo aprovechar esa herencia y la aprovechó para comprarse una casa de tres plantas en la calle Núñez de Balboa (Madrid). Un ático tríplex de 500 metros cuadrados que ocupa las tres últimas alturas del edificio, algo que no está tan claro que hubiera podido hacer con el trabajo en París que tenía en ese momento, un puesto que, según publicó el citado medio, no era tan importante como se había hecho pensar en un primer momento.
Una ayuda que Jaime supo aprovechar e invertir y, gracias a ella, ha podido llevar la vida tranquila de la que ahora disfruta, dedicándose a lo que más le gusta y pasando tiempo con sus hijos, con quienes tiene gran relación, siempre que es posible.