Muere Astrid de Noruega dos semanas después de la muerte de su hermano, el rey Harald V
La hermana mayor del rey Harald V y tía paterna del nuevo monarca, Haakon VIII, ha fallecido a los 94 años de edad
Aciertos y errores del funeral de Harald V de Noruega
Apenas 15 días después de la muerte del rey Harald V y dos días después del funeral de Estado del monarca, su hermana mayor, Astrid de Noruega, ha fallecido a los 94 años de edad. Un duro mazazo la familia real, que el pasado miércoles despedía a Harald y le daba sepultura en el Mausoleo Real en una ceremonia íntima y privada junto a sus padres y sus abuelos. Ha sido la propia casa real noruega la que ha confirmado la triste noticia en un escueto comunicado que ha hecho público a través de sus redes sociales, done ha compartido además una imagen reciente de Astrid de Noruega. "La princesa Astrid ha fallecido. Su Majestad el Rey ha recibido con gran tristeza la noticia de que la Princesa Astrid ha muerto. La princesa falleció hoy viernes 11 de septiembre a los 94 años", ha revelado.
Las palabras de Haakon tras la muerte de su tía Astrid
Tras conocer el triste fallecimiento de su tía, el nuevo rey, Haakon VIII, ha decretado que las banderas ondeen a media asta en el balcón del Palacio este viernes y el día del funeral. Además, el monarca ha dedicado unas emotivas palabras a su tía paterna. "A lo largo de su larga vida, la princesa Astrid representó a la Casa Real con calidez y dedicación", ha empezado diciendo el rey, que ha recordado el importante papel que jugó en el pasado y que siempre lo hizo de forma impecable. "A los 22 años tuvo que asumir el papel de primera dama tras el fallecimiento de mi abuela, la princesa heredera Märtha".
Además, Haakon VIII ha destacado el compromiso social de su tía Astrid, que siempre se mostró muy cercana a los más necesitados. "En su labor, la princesa Astrid siempre demostró especial interés por el cuidado y la inclusión de los más vulnerables de la sociedad. Fue muy leal y siempre desempeñó sus funciones con compromiso, presencia y un espíritu contagioso", ha dicho el monarca.
Por último, el nuevo rey ha recordado que fue un pilar para su padre a lo largo de toda su vida, al igual que para toda la familia. Todos tenían un fuerte vínculo con Astrid, que fue un ejemplo y un referente para todos. "La tía Astrid fue un gran apoyo para el rey Harald y para el resto de la familia. Aprendimos mucho de ella y nunca tuvo miedo de expresar su opinión", ha dicho el monarca, que ha terminado poniendo de relieve que "su fallecimiento es una gran pérdida para nosotros". "La echaremos mucho de menos. Mi familia y yo enviamos nuestras más sentidas condolencias a los amigos más cercanos de la tía Astrid", ha dicho el rey Haakon.
Astrid de Noruega, presente esta semana en el funeral de su hermano
Hace apenas cuarenta y ocho horas, la hermana del antiguo monarca nórdico vivió un momento complicado con la celebración del funeral de Estado en honor a Harald V. La capital del país, Oslo, fue el lugar escogido para la jornada de despedida al que fue jefe de Estado de los noruegos durante tres décadas y media, desde el año 1991. Entre los presentes en las exequias, la familia real noruega al completo: sus dos hijos, Haakon y Marta Luisa, así como las parejas de estos y sus hijos. Entre los asistentes los fotógrafos captaron en varios momentos de la mañana a Astrid, de riguroso luto, que no pudo evitar emocionarse durante la misa en la Catedral.
El país vivió una jornada histórica el pasado miércoles, con decenas de miles de ciudadanos acercándose al centro de la capital para acompañar al monarca en su último adiós. Desde el Palacio Real se inició un recorrido a pie, de en torno a un kilómetro, hasta la Catedral, donde se realizó una misa en su honor. El cortejo fúnebre contó con sus hijos y sus nietos, la princesa Ingrid Alexandra, y el príncipe Sverre Magnus, así como con las tres hijas de Marta Luisa y decenas de representantes institucionales y de otras casas reales, mientras que en un vehículo se desplazaron la reina Sonia, su mujer; y la reina Mette-Marit, su nuera.
La ceremonia religiosa, oficiada por la obispa de Oslo, Sunniva Gylver, dejó momentos de gran emoción, siendo entonces cuando se pudo ver a Astrid compungida por la pérdida de su hermano pequeño. La muerte del rey se produjo, a su vez, catorce años después de haber perdido, a su vez, a la mayor de los tres hermanos, Ragnhild de Noruega.