El potente abono casero que hará crecer tus plantas
Las plantas necesitan abono para crecer fuertes y sanas: este es muy potente y puedes hacerlo en casa en pocos minutos
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Los abonos caseros para plantas son muy eficaces y económicos. No importa si tienes una única planta a la que cuidas como un hijo o si tu casa es un auténtico vergel. Más allá de ser un elemento decorativo, hemos encontrado en ellas la forma perfecta de introducir un poco de naturaleza en nuestros hogares. Además, sabemos que son buenas para el ambiente y que son capaces de renovar el aire que respiramos, absorber la humedad e, incluso, renovar la temperatura. Eso sí, es imprescindible cuidar de ellas como se merecen.
No todas las plantas son igual de exigentes en cuanto a los cuidados, pero hay algunos requisitos imprescindibles para que crezcan sanas y fuertes: respetar si deben recibir luz directa o no, regar con la regularidad que necesitan, asegurar un buen drenaje y trasplantarlas para que sus raíces tengan espacio. Además, no podemos olvidarnos de alimentarlas con un buen abono para que le dé soporte físico y nutrientes para crecer y estar sanas.
Abono de clorofila, un chute de salud para tus plantas
Cuando pensamos en hacer un abono casero para plantas, pensamos en algunos muy conocidos, como los posos de café, cáscaras de plátano y otras frutas, o el agua de cocción de las verduras. Todos ellos son estupendos y si ya los has utilizado alguna vez, seguro que tus plantas los han recibido con agradecimiento. Pero hay un tipo de abono casero de gran potencia que puede que aún no conozcas y que para tus plantas sería todo un festín de nutrientes.
Nos referimos al abono de clorofila, un pigmento verde que absorbe la luz y permite que las plantas realicen la fotosíntesis. Es decir, a que transformen la energía de la luz en energía química, y así alimentarse y crecer llenas de salud. Es posible encontrar clorofila en algas, plantas y algunas bacteria, y dado su poder para sublimar la belleza de cualquier planta, los expertos en jardinería han dado con una forma sencilla y económica de convertirla en el abono casero perfecto.
La clorofila, mucho más que un simple abono
El abono de clorofila resulta tan interesante para las plantas porque potencia lo que ellas hacen de manera natural: el proceso de fotosíntesis que es crucial para ellas y para el resto del planeta, ya que es la fuente primaria y principal de oxígeno. Así que, al mismo tiempo que cuidas de tus plantas, favorece la oxigenación del aire que respiras.
Esta relación entre la clorofila y la fotosíntesis es la que ha puesto de acuerdo a los profesionales de la jardinería a la hora de encontrar el abono perfecto para las plantas y para la tierra en la que se encuentran. Si una planta mejora su función fotosintética, mejora también su crecimiento y su productividad.
Todo lo que el abono de clorofila hace por tus plantas
Por mucho que estés mimando a tus plantas, es posible que te encuentres con que alguna de ellas tiene el tono de sus hojas más apagado de lo normal o que haya perdido parte de su intenso color verde. Esto puede deberse a diferentes causas, y la falta de clorofila es una de ellas. Así que antes de pensar que no puedes hacer nada por recuperarla, te recomendamos que pruebes con este abono milagroso.
Cuando tus plantas reciben clorofila a través del abono, aumenta su capacidad para absorber la luz solar. De este modo consiguen crecer con vigor, desarrollar sus hojas y lucir un aspecto que rebosa vitalidad. De hecho, al fortalecerse, es posible que aumenten su esperanza de vida.
Mejora el suelo de las plantas
Además de favorecer la fotosíntesis de una planta, la clorofila es capaz de mejorar el suelo en el que se encuentra. Uno de los motivos es que contiene magnesio, un mineral que se incorpora al suelo con rapidez, para beneficio de este y de la propia planta. Además de ayudar al crecimiento, tiene carácter protector contra enfermedades de las plantas y contra el estrés ambiental.
También mejora la estructura del suelo, acondicionándolo y favoreciendo la actividad de microorganismos que liberan nutrientes esenciales para las plantas y que absorben con facilidad. Cuando el suelo está sano y enriquecido, retiene mejor la humedad y se convierte en el entorno ideal para las raíces de una planta.
Cómo hacer abono casero de clorofila
Si ya estabas convencida de lo beneficiosa que es la clorofila para las plantas, lo fácil que es hacer un abono con ellas te gustará aún más. No puede ser más económico y prepararlo apenas te llevará unos minutos. El único empeño que tienes que poner es el de recolectar hojas de plantas y árboles, las más verdes que veas y, a ser posible, de árboles que conserven el verde de sus hojas durante todo el año porque son las que más clorofila tienes.
Debes licuar las hojas en un litro de agua, guardar la mezcla en un tarro de cristal y calentarlo al baño maría durante 10 minutos para extraer la clorofila. Una vez que se atempere, puedes utilizarlo para abonar tus plantas.