La original estantería que Patricia Montero y Álex Adrover han fabricado en su casa tras la crisis: cómo replicarla

La pareja, que lleva 17 años junta, se mudó a Mallorca en busca de calma y ha transformado su salón con un DIY de madera sencillo y bonito
Entrevista a Patricia Montero: “Con Álex (Adrover) somos muy equipo, pero también muy libres"
MadridHay parejas que, cuando atraviesan una crisis, se apuntan a terapia. O se van de viaje. O directamente se dan un tiempo. Patricia Montero y Álex Adrover, que ya nos enseñaron a través de sus redes sociales la casa en la que viven junto a sus dos hijas, han optado por otra fórmula bastante más inspiradora que consiste en mudarse, parar… y redecorar su casa con sus propias manos. Y es que, la actriz e influencer y el actor, tras 17 años juntos, han contado en redes sociales que han pasado por un momento complicado como pareja. Una crisis de las que desgastan, de las que vienen después de meses de trabajo intenso, agendas imposibles y demasiado “ruido” por dentro. Pero también una crisis de las que, bien gestionadas, dejan algo bueno. Y en su caso, el resultado parece claro, pues han salido de ella más unidos y fortalecidos que nunca.
De Madrid a Mallorca: mudanza en pleno "burnout" de pareja
Hace unos meses, Patricia y Álex decidieron dejar Madrid y mudarse a Mallorca, buscando justo lo que su cuerpo y su cabeza les pedían. En el post donde han compartido su último proyecto de decoración, Patricia lo explicaba con total honestidad: “Antes del verano, en pleno burnout, decidimos mudarnos a Mallorca. Al campo. Al origen”.
Según cuenta, venían de meses intensos y la mudanza fue rápida, casi sin margen para recolocar nada con calma. Cajas por todas partes, maletas, trastos… y una casa que, aunque era suya, todavía no sentían del todo como hogar. De hecho, Patricia explica que ya la habían decorado hace unos 15 años, cuando estaban en otra etapa vital, con otras prioridades y otra manera de entender la vida.
Y justo ahí entra el otro gran factor de este cambio; Montero está ahora en plena etapa deco. Porque desde que colabora en el programa DecoMasters, centrado en interiorismo y transformaciones, su interés por la decoración parece más presente que nunca. Ella misma lo reconoce en el texto del post: “Después de pasarme meses presentando un programa de decoración, viendo cambios, ideas y estímulos sin parar, llegué a casa con algo muy claro: necesitábamos frenar y darle a este espacio el mismo respiro que nos estábamos dando nosotros”.
La estantería triangular sobre la chimenea: el DIY definitivo
Entre los rincones que han ido enseñando de su casa en Mallorca, hay uno que ha llamado especialmente la atención: el salón, con una chimenea integrada en una pared blanca y piedra natural… y, sobre ella, una estructura de madera con forma triangular que funciona como estantería que han hecho ellos mismos. La propia Patricia cuenta que este tipo de proyectos siempre han sido parte de su relación. Algo que hacen juntos y que, en cierto modo, les sirve para recolocar también lo emocional.
Pues bien, aunque pueda parecer una pieza compleja, esta estantería triangular es mucho más sencilla de replicar de lo que parece. Su diseño geométrico juega a favor: no requiere una estructura complicada, sino proporciones equilibradas y una madera con carácter.
El paso a paso
El primer paso es definir el tamaño según el espacio disponible. La base debe ser la parte más ancha y los laterales se irán inclinando progresivamente hasta encontrarse en la parte superior formando el vértice. Antes de cortar nada, es recomendable dibujar la silueta en el suelo o marcarla en la pared para visualizar el resultado.

Después se cortan dos listones largos que actuarán como laterales. Es fundamental que ambos tengan exactamente el mismo ángulo para que la estructura quede simétrica. A continuación, se preparan las baldas horizontales, distribuyéndolas de manera regular para mantener un ritmo visual armónico y atornillándolas a ambos lados. Una vez ensamblada la estructura, conviene lijar bien toda la superficie para suavizar imperfecciones y lograr un tacto agradable.
El acabado marcará el estilo final. En el caso de Patricia y Álex, han elegido un tono oscuro y cálido que contrasta con la pared blanca y la piedra natural del salón. Para conseguir un efecto similar se puede aplicar un tinte suave o un aceite que potencie la veta de la madera sin perder naturalidad.
Por último, la instalación. Si la estructura se apoya sobre una repisa sólida, como ocurre en su chimenea, bastará con asegurar bien la base. Si se busca mayor estabilidad, especialmente en casas con niños o mascotas, se puede reforzar con escuadras discretas fijadas a la pared.
El resultado es una pieza con personalidad, ligera visualmente y perfecta para introducir pequeños elementos decorativos que aporten textura sin saturar el espacio.
