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El piso de Karmele Marchante en Madrid: 40 metros cuadrados y dos plantas en el barrio madrileño de Vallecas

Karmele Marchante. Redes sociales (@karmele.marchante)
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Karmele Marchante ha vivido una de las transformaciones más radicales de su vida en los últimos años. Tras atravesar una delicada situación económica que la obligó a vender su vivienda anterior, la periodista se instaló en un piso dúplex de 40 metros cuadrados en el ensanche de Vallecas. Un hogar pequeño en tamaño, pero cargado de recuerdos, libros y piezas personales que definen su personalidad y que hablan de su trayectoria como periodista.

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Un dúplex funcional con mucha personalidad

El piso, de 40 metros cuadrados, está distribuido en dos plantas claramente diferenciadas. En la zona inferior se concentran las áreas comunes: un salón luminoso, la cocina y el baño. En la parte superior se ubican el dormitorio y una pequeña zona de despacho. La vivienda es exterior y cuenta con vistas a la piscina comunitaria, lo que aporta luz natural a la estancia principal. A pesar de sus dimensiones reducidas, el dúplex está cuidadosamente organizado. Karmele ha reunido en este espacio aquellos muebles y objetos que considera imprescindibles en su vida. Entre ellos destacan piezas heredadas, como una virgen que perteneció a su abuela o antiguas sábanas del siglo XVIII que forman parte de su historia familiar. El resultado es una casa con identidad propia, donde los recuerdos de Karmele pasan a formar parte de la decoración de su hogar.

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El salón es el corazón de la vivienda. Está presidido por un gran sofá rojo carmesí que aporta carácter y contrasta con las paredes en tonos neutros. Sobre una de ellas destaca una obra de arte que refuerza la personalidad del espacio. En esta estancia también se encuentra una amplia biblioteca, imprescindible para una periodista apasionada por la lectura. Estanterías repletas de libros conviven con objetos decorativos y pequeñas piezas antiguas que forman un rincón muy representativo de la trayectoria profesional de Karmele.

La cocina, abierta y conectada visualmente con el resto de la planta baja, es una de las zonas más llamativas del piso. Sus muebles en un intenso verde lima convierten esta estancia en la más vibrante del dúplex. Está completamente equipada y organizada para aprovechar al máximo cada centímetro. Desde este punto se puede seguir el ritmo de la casa, ya que su diseño permite mantener la conexión con el salón.

El dormitorio se sitúa en la planta superior. Es un espacio recogido y funcional, pensado para el descanso. La cama, amplia y vestida con sábanas blancas, domina la estancia. Junto a ella, se sitúan varios armarios de almacenaje que permiten mantener el orden y que actúan como un pequeño vestidor integrado. En esta planta también se ubica una pequeña zona de despacho, adaptada a su trabajo y a su necesidad de seguir vinculada al periodismo, a la escritura y a la lectura. El baño, práctico y funcional, está equipado con ducha y cuenta con un espacio reservado para su gato, uno de sus grandes compañeros de vida. Es una estancia sencilla, pero bien resuelta, que responde a las necesidades de su día a día.

Tras perder la casa con jardín de 500 metros cuadrados en la que había vivido anteriormente, este dúplex simboliza el inicio de una etapa completamente distinta. En sus 40 metros cuadrados ha concentrado los objetos que le recuerdan quién es y de dónde viene. Cada estancia está pensada para cumplir una función concreta sin renunciar a la personalidad que siempre ha caracterizado a la periodista. Desde el sofá rojo del salón hasta la cocina verde lima, pasando por la biblioteca repleta de volúmenes y antigüedades, el piso refleja su personalidad en todos los sentidos.