Casas de Famosos

Los detalles más bonitos del salón de Eduardo Navarrete: alma mediterránea y guiños industriales

Eduardo Navarrete. Instagram
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MadridComo buen diseñador, Eduardo Navarrete no entiende la creatividad como algo que se queda únicamente sobre la pasarela. Su universo estético va mucho más allá de la moda y encuentra en la decoración otro lienzo perfecto para expresarse. Lo hemos visto recientemente en DecoMasters, donde da rienda suelta a su imaginación; pero también en su propia casa. Un piso en el madrileño barrio de La Latina al que se mudó en 2022 y que reformó por completo para adaptarlo a su manera de entender la vida. El resultado es un hogar que, como él mismo ha definido, es “acogedor, coqueto y con mucho simbolismo”.

Y es que su hogar también es un punto de encuentro. Navarrete es de los que disfrutan recibiendo amigos, organizando comidas y alargando las sobremesas, algo que deja ver con frecuencia en su cuenta de Instagram. Gracias a esas publicaciones hemos podido colarnos en algunos de sus rincones favoritos y descubrir un piso con mucho encanto que mezcla toques industriales con una clara esencia mediterránea que conecta directamente con sus raíces alicantinas.

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Un salón muy bien aprovechado

Uno de los espacios que más nos ha llamado la atención es, sin duda, el salón. Amplio, luminoso y muy bien aprovechado, está dividido en dos zonas diferenciadas. Por un lado, la de estar, y por otra, el comedor. Esta separación no es casual ya que el diseñador ha optado por una librería de madera abierta que actúa como elemento divisor sin restar luz ni amplitud, aportando además un toque muy cálido y funcional.

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El comedor se sitúa junto a unos grandes ventanales que dan a la calle y que inundan el espacio de luz natural, convirtiéndolo en el lugar perfecto para esas reuniones que tanto le gustan. La mesa de madera natural, de líneas sencillas, se convierte en el eje central sobre el que gira todo. Sobre ella, vajillas en tonos verdes y detalles en cristal conviven con elementos decorativos muy orgánicos, como jarrones con fibras naturales o centros de mesa discretos pero muy bien elegidos.

Las fibras vegetales, de hecho, están muy presentes en todo el espacio, aportando calidez y ese aire relajado tan característico del Mediterráneo. En contraste con estos materiales más cálidos, aparecen guiños industriales que equilibran el conjunto. Las sillas de metal, por ejemplo, aportan un punto más urbano y desenfadado, mientras que algunos acabados más sobrios ayudan a que el espacio no resulte excesivamente rústico.

La zona de estar, por su parte, mantiene esa misma línea estética. Es un espacio cómodo, pensado para compartir, con un sofá amplio y una mesa baja alrededor de la cual es fácil imaginar largas conversaciones entre amigos. Todo está dispuesto para que la casa se viva, no solo para que se vea bonita.

Pero si hay un elemento del salón que se lleva todas las miradas es la lámpara XXL. Con un diseño muy escultórico, combina rafia y flecos en tonos naturales y negros, creando una pieza con muchísima personalidad que eleva por completo la estancia.

Otro de los grandes aciertos está en los detalles de las paredes. En una de ellas encontramos un revestimiento en espiga en tonos tierra que añade textura y profundidad sin restar luminosidad, mientras que el ladrillo visto introduce ese toque más auténtico. Además, el salón cuenta con una estantería integrada en la pared que funciona casi como una pequeña galería personal: sobre ella cuelgan varios retratos del propio diseñador, llenos de color, que aportan dinamismo y refuerzan ese carácter creativo tan suyo.