Cinco detalles que Malena Costa y Mario Suárez han añadido a su casa con la llegada de su tercer bebé

Malena Costa y Mario Suárez se convierten en padres de Margot, su tercera hija: "Ya está con nosotros"
La pareja ha preparado cada rincón de su casa en La Moraleja con mimo, funcionalidad y un estilo tan cuidado como acogedor para recibir a su tercera hija, Margot
MadridMalena Costa y Mario Suárez están viviendo uno de sus momentos más dulces. Después de más de 14 años juntos, la modelo y el futbolista han dado recientemente la bienvenida a su tercera hija, Margot, ampliando una familia que no deja de crecer. Y, como no podía ser de otra manera, la llegada del bebé también ha traído pequeños (pero importantes) cambios en su casa de La Moraleja, donde cada detalle está pensado al milímetro. Porque si algo tienen claro es que funcionalidad y estética pueden ir perfectamente de la mano.
Su vivienda, amplia, luminosa y de líneas muy limpias, sigue una estética contemporánea con guiños cálidos donde encontramos maderas claras, textiles gustosos y una paleta de tonos neutros que hace que se vea de lo más acogedora. Un estilo muy coherente en todas las estancias que ahora se adapta a la nueva etapa familiar sin perder ni un ápice de personalidad.
Un cuarto de bebé dulce y envolvente

El espacio de Margot desprende calma nada más verlo. Tonos suaves, tejidos agradables y detalles delicados construyen un ambiente perfecto para el descanso. El sofá beige rodeado de cojines con formas orgánicas como estrellas o corazones, aporta ese toque tierno sin resultar excesivo. Todo está pensado para crear una atmósfera relajante que acompañe los primeros meses.
Una trona que encaja con todo

En la cocina, abierta y muy integrada con el comedor, han incorporado una trona de madera de diseño limpio y ergonómico. Este tipo de piezas evolutivas son un acierto porque acompañan el crecimiento del niño, pero además encajan perfectamente con el estilo de la casa. Nada desentona.
El sillón-mecedora, el rincón más buscado

Hay piezas que se convierten en imprescindibles casi sin darte cuenta, y esta es una de ellas. El sillón de lactancia, con su reposapiés a juego, está tapizado en tonos neutros y tiene una estructura de madera que encaja perfectamente con el resto del mobiliario. Su balanceo suave no solo facilita la lactancia, sino que crea un pequeño refugio dentro de casa.
Una bañera práctica (y bien resuelta)

Para el momento del baño han apostado por una bañera elevada y plegable, una opción muy funcional que evita posturas incómodas. Su diseño ligero y en tonos claros hace que se integre fácilmente en el baño sin romper la estética general. Práctica, cómoda y discreta. Ideal para todo lo que se necesita en el día a día.
Un balancín que suma estilo y juego

Entre los detalles más especiales está el balancín infantil con forma de caballo. Tapizado en tonos suaves y con un diseño cuidado, no solo es un juguete, también funciona como elemento decorativo. Es ese tipo de pieza que aporta calidez al espacio y que, además, tiene ese punto nostálgico que siempre funciona.
Con estos cinco elementos, la pareja ha conseguido adaptar su casa a la llegada de un bebé sin renunciar a su estilo. Algo que a priori no parece fácil y que ellos han logrado sin esfuerzo.
