Decoración

La recomendación del Feng Shui sobre los objetos rotos en casa que también comparten los expertos en orden

La energía de un hogar se rige de muchos principios, y entre ellos los objetos rotos. Instagram
Compartir

Seguro que tienes alguno. Esa taza con un pequeño desconchón que sigues utilizando cada mañana, el espejo que lleva meses esperando reparación o ese electrodoméstico que ya no funciona pero que tampoco terminas de tirar. Son objetos que pasan desapercibidos en el día a día, pero tanto el Feng Shui como los expertos en orden coinciden en algo: quizá ha llegado el momento de dejarlos ir.

Y no es solo una cuestión estética. Cada vez más especialistas en bienestar doméstico defienden que nuestro hogar influye directamente en cómo nos sentimos. De hecho, aquello con lo que convivimos a diario puede transmitirnos calma... o justo lo contrario.

PUEDE INTERESARTE

Lo que los objetos rotos dicen de tu hogar (y de ti)

Según el Feng Shui, la antigua filosofía china que busca crear espacios equilibrados y armoniosos, los objetos rotos o deteriorados pueden bloquear el flujo de energía positiva dentro de casa. Una grieta, una pieza dañada o un objeto que ya no cumple su función simbolizan, según esta disciplina, aspectos de nuestra vida que también permanecen estancados. Por eso, cuando se realiza una revisión energética del hogar, una de las primeras recomendaciones suele ser identificar qué cosas están pendientes de reparación desde hace meses o incluso años.

PUEDE INTERESARTE

"La forma en que cuidamos nuestro entorno refleja cómo cuidamos nuestra propia energía", explica Karen Rauch Carter, experta en Feng Shui y autora de ‘Move Your Stuff, Change Your Life’. Para ella, rodearnos de objetos funcionales y en buen estado ayuda a generar una sensación de bienestar, abundancia y renovación.

La misma idea que defienden los expertos en orden

Curiosamente, esta teoría conecta con algo que llevan años repitiendo los organizadores profesionales. Por ejemplo, Marie Kondo popularizó la idea de conservar únicamente aquello que tiene una función o nos aporta felicidad. Y los objetos rotos suelen quedarse atrapados en un limbo: no los usamos realmente, pero tampoco nos decidimos a desprendernos de ellos.

La organizadora estadounidense Tracy McCubbin va un paso más allá y asegura que muchas personas conservan estos objetos por culpa, apego emocional o por la promesa constante de que algún día los arreglarán. El problema es que, cuando ese momento nunca llega, terminan convirtiéndose en recordatorios silenciosos de tareas pendientes.

Y nuestro cerebro lo nota. Diversos estudios sobre organización y bienestar han demostrado que el exceso de estímulos visuales puede aumentar la sensación de estrés y fatiga mental. En otras palabras: aunque creas que ya ni los ves, siguen ocupando espacio en tu mente.

Los objetos que deberías revisar hoy mismo

Si te apetece hacer una pequeña puesta a punto en casa, los expertos recomiendan empezar por aquellos elementos que más solemos acumular sin darnos cuenta. Desde tazas, platos o vasos desconchados hasta espejos agrietados y marcos de fotos rotos.

También conviene prestar atención a esos pequeños electrodomésticos que llevan meses sin funcionar, a la ropa pendiente de arreglar desde hace años o a los muebles que se han vuelto inestables con el paso del tiempo. Lo mismo ocurre con los objetos decorativos dañados que conservamos por apego o simplemente por costumbre. La pregunta clave es sencilla: ¿vas a repararlo de verdad? Si la respuesta es sí, ponle fecha. Si la respuesta es no, quizá sea el momento de despedirte de él.