Decoración

El baño, según el Feng Shui: pequeños cambios para mejorar la sensación de orden y bienestar

Una de las zonas más olvidadas de la casa que para el Feng Shui resulta clave
Una de las zonas más olvidadas de la casa que para el Feng Shui resulta clave. Instagram
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El baño es una de las estancias más utilizadas de la casa y, sin embargo, muchas veces no recibe la misma atención decorativa que el salón o el dormitorio. Más allá de su función práctica, este espacio puede influir en la sensación general de bienestar que transmite una vivienda. Al menos, así lo entiende el Feng Shui, la filosofía china que busca crear ambientes más armónicos a través de la distribución, el orden y el equilibrio de los elementos.

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Según esta disciplina, el baño es una estancia especialmente sensible porque está vinculada al agua, un elemento asociado al flujo de la energía. Por eso, mantenerlo ordenado, luminoso y visualmente despejado puede ayudar a crear una sensación de calma que acaba trasladándose al resto de la casa.

Menos objetos a la vista y más sensación de calma

Uno de los principios básicos del Feng Shui es evitar la acumulación innecesaria. Y si hay una estancia donde resulta fácil caer en ella, es el baño. Cosméticos, productos de higiene, medicamentos, toallas o pequeños accesorios suelen terminar ocupando encimeras y estanterías, generando una sensación de desorden visual.

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La recomendación es sencilla. Guarda todo aquello que no utilizas a diario y deja únicamente los elementos esenciales a la vista. Cuanto más despejadas estén las superficies, más limpio y relajante parecerá el espacio. Para ello, recurre a cestas de fibras naturales, organizadores interiores o muebles con capacidad de almacenaje que ayudan a mantener el orden sin renunciar a una estética agradable.

Luz, colores suaves y materiales naturales

La iluminación desempeña un papel clave en cualquier estancia, pero especialmente en el baño. Siempre que sea posible, conviene potenciar la entrada de luz natural. Cuando esto no es viable, una iluminación cálida y bien distribuida puede ayudar a crear un ambiente mucho más acogedor.

Los colores también tienen una gran importancia dentro del Feng Shui. Los tonos claros suelen ser los más recomendables porque transmiten limpieza, serenidad y amplitud visual. En cuanto a los materiales, los naturales son otro de los recursos favoritos de esta filosofía. La madera, las fibras vegetales o las plantas adaptadas a ambientes húmedos ayudan a equilibrar la presencia del agua y aportan una sensación de mayor conexión con la naturaleza.

Además, pequeños detalles como renovar los textiles, incorporar una vela decorativa, colocar una bandeja ordenada sobre la encimera o añadir un aroma suave también pueden transformar por completo la experiencia del espacio.

Y es que, al final, el Feng Shui no busca que el baño parezca sacado de una revista de decoración, sino que se convierta en un lugar agradable donde resulte fácil desconectar. Porque cuando una estancia transmite orden, armonía y bienestar, toda la casa parece funcionar mejor. Y, en ocasiones, basta con unos pocos cambios para conseguirlo.