El jardín de Ferrán Torres: las plantas que tiene en su casa de Gavà y los cuidados que necesitan

El futbolista disfruta de un exterior con piscina, barbacoa, sauna y una frondosa vegetación
Las propiedades inmobiliarias de Ferran Torres
MadridFerrán Torres tiene, desde luego, su minuto para la historia. El delantero marcó en el 106 de la final ante Argentina el gol con el que España ganó por 1-0 y conquistó su segundo Mundial dieciséis años después del título de Sudáfrica. Eso sí, después de semanas de máxima exigencia, su casa de Gavà parece el lugar perfecto para descansar, concretamente en su lujoso chalet de varias plantas en una zona exclusiva del litoral barcelonés. Cerca de la playa y a unos 20 minutos de Barcelona, este enclave destaca, ante todo, por la tranquilidad y privacidad que ofrece a futbolistas.
De hecho, el jardín es una de las zonas que más comparte Ferrán en Instagram. Allí se le ve jugando con sus perros, descansando, cocinando o pasando tiempo con amigos. Las imágenes dejan claro que no es un jardín de posado, sino, más bien, un espacio que utiliza a diario. Por eso merece la pena verlo en profundidad.

Un jardín para disfrutar
Parte de la fachada está revestida con un panelado de listones de madera que suaviza las líneas rectas y aporta calidez. En cuanto al jardín, se organiza alrededor de una piscina rodeada por una zona pavimentada y una extensión de césped natural. En el agua tampoco falta una portería flotante para que el fútbol siga presente durante un baño.

Junto a la piscina hay, además, un porche cubierto y una barbacoa que Ferrán utiliza para cocinar al aire libre. Muy cerca se encuentra una cabina de sauna revestida de madera. En su interior se ven paneles infrarrojos, que generan calor directamente sobre el cuerpo y forman parte de su rutina de recuperación muscular (él mismo ha contado que combina la sauna con baños de agua muy fría).

Aunque estas instalaciones llaman la atención, sus perros también tienen mucho que ver en la forma de disfrutar el jardín. Aparecen corriendo junto a la piscina, jugando sobre el césped o acompañándolo mientras descansa. La amplitud del terreno les permite moverse con libertad, aunque la vegetación ocupa igualmente un lugar protagonista.

Yucas, cicas y plantas de aire mediterráneo
Más allá de la piscina, las fotografías muestran mucha vegetación, distribuida alrededor de la casa y en los límites de la parcela. Los setos altos crean una pantalla verde que aporta intimidad, mientras que los árboles proporcionan sombra en verano.

Entre las especies más reconocibles están las yucas de varios troncos, con sus hojas largas y puntiagudas. También se aprecian cicas, plantas que suelen confundirse con palmeras, además de una palmera y grupos de gramíneas ornamentales. Por otro lado, en algunos parterres aparecen ejemplares que recuerdan a los formios o los agaves, combinados con árboles de hoja perenne. En cualquier caso, es una selección que encaja con el clima mediterráneo donde la mayoría de estas plantas conserva su presencia durante todo el año y tolera bien el calor una vez establecida.
Cómo mantener un jardín así
El césped natural es, seguramente, la parte que más atención necesita, especialmente durante el verano. Para mantenerlo verde conviene regarlo a primera hora de la mañana, cuando el agua tarda más en evaporarse, y evitar cortarlo demasiado durante las olas de calor. Los setos que rodean la parcela también necesitan riegos regulares y una o dos podas al año para conservar su forma.
Las yucas, en cambio, son bastante fáciles de mantener. Les gusta el sol y no necesitan demasiada agua. De hecho, es preferible dejar que la tierra se seque un poco entre un riego y otro. En cuanto a la poda, basta con retirar las hojas que se vayan secando.
Las cicas también necesitan mucha luz, aunque en los días más calurosos agradecen algo de sombra durante las horas centrales. Hay que regarlas con moderación y evitar que la tierra permanezca empapada. Por último, las gramíneas tampoco exigen demasiado trabajo. Necesitan algo más de agua cuando están recién plantadas, pero después soportan bastante bien los periodos secos. Al terminar el invierno suele ser suficiente con retirar las hojas estropeadas o recortar las variedades que lo necesiten.
Teniendo en cuenta que se trata de la casa de un futbolista que pasa buena parte del año viajando, entre partidos, entrenamientos y concentraciones, tiene sentido que Ferrán haya elegido plantas resistentes y relativamente fáciles de mantener. Así puede disfrutar de un jardín verde y frondoso cuando está en casa sin que su cuidado resulte excesivamente complicado.
