La escobilla del váter también necesita una limpieza adecuada para evitar la acumulación de suciedad
El baño es una zona en la que hay que poner especial cuidado a la hora de limpiar, porque acumula gérmenes muy fácilmente
Cómo limpiar fácilmente los rieles de la mampara de la ducha
Una casa limpia y ordenada es uno de los objetivos de cualquiera de las personas que viven en ella, porque en un ambiente bien organizado y libre de microorganismos es como mejor se vive. Hay elementos que nunca olvidamos limpiar, sobre todo si queremos impresionar a las visitas. Los espejos estarán libres de gotas, el fregadero de la cocina no tendrá platos sucios y es más que probable que las camas estén hechas.
Estos detalles forman parte de las rutinas de limpieza habituales, si no queremos que en nuestra casa reine el caos, hay varias cosas que hay que mantener organizadas, como las mantas del sofá dobladas, los vasos y tazas utilizados limpios o en el friegaplatos y la ropa en cualquier lado que no sea la silla que siempre se emplea para acumularla antes de decidir si queremos lavarla ya o podemos ponérnosla una vez más.
Sin embargo, hay otros elementos que no siempre somos conscientes de que tenemos que limpiar y suelen ser los elementos de limpieza, es decir, no podemos fregar con una fregona sucia, porque no quedará limpio, y todos sabemos que deberíamos cambiar los estropajos de cocina más a menudo de lo que lo hacemos. No siempre nos damos cuenta de lo importante que es mantener las escobillas de váter limpias para evitar que la suciedad se acumule.
Cómo limpiar la escobilla de váter como un profesional
Debido al uso que tiene, conviene cambiar la escobilla de váter de manera frecuente, porque tiende a acumular suciedad y gérmenes debido a que su propia esencia, está en un entorno húmedo casi todo el tiempo, así como en un espacio cerrado y con ventilación escasa. Hasta que llega el momento de cambiar la vieja por una nueva, lo mejor es mantenerla lo más limpia posible y alejada de malos olores y, para lograrlo, hay algunos trucos que son más efectivos que otros.
El que recomienda en sus redes sociales la experta en orden y limpieza, Paula Seiton, es cómodo y sencillo a partes iguales. Ella recomienda espolvorear bicarbonato por toda la escobilla y después, con la ayuda de un spray, pulverizar vinagre de limpieza. Deja que la mezcla actúe durante 20 minutos y después aclara con agua limpia. ¿El truco para que sea todavía más sencillo? Ella emplea la propia taza del váter para sujetarla durante ese tiempo, bajando la tapa para mantenerla en su sitio y evitar que se mueva, de ese modo no tendrás ni siquiera que tocarla.
También puede emplearse un producto desinfectante específico o una dilución de lejía. Mezclas que podemos emplear también para limpiar al gran olvidado en esta historia, su base. Igual que limpiamos la escobilla (mango incluido) debemos limpiar el soporte que usamos para colocarla, para ello es buena idea usar un estropajo específico. Dejamos la base unos minutos en remojo en nuestra mezcla y después la lavamos con agua y jabón y la ayuda de un estropajo. Una vez seco, lucirá perfecto.
En función del uso que tenga la escobilla, este proceso debe repetirse de manera más frecuente o menos, no es igual la casa de una familia numerosa que el piso de alguien que vive solo. Suele considerarse que desinfectarla bien una vez por semana es suficiente, pero si quiere hacerse más a menudo, resultará todavía mejor.
Una de las claves para que limpiar sea más sencillo es no dejar que las cosas se ensucien demasiado, por eso, mantener estos pequeños tips en mente y establecer rutinas hará que la limpieza general del hogar sea más llevadera.
Los beneficios de una casa limpia para la salud
Mantener la casa limpia es mucho más que una cuestión de estética, también es importante para nuestra salud, tanto física como mental, porque, aunque no solemos ser demasiado conscientes de esto, un ambiente ordenado ayuda a reducir nuestros niveles de estrés, algo que siempre es beneficioso. Los espacios organizados transmiten orden, tranquilidad y calma.
Un espacio bien organizado favorece la concentración, mientras que los lugares desordenados y sucios potencian todo lo contrario, haciendo que realizar cualquier tarea resulte más complicado y menos agradable, resulta más sencillo distraerse y más complicado realizar lo que se tiene pendiente. Las actividades cotidianas fluyen con más facilidad, es más sencillo encontrar objetos y caminar sin tener que esquivar obstáculos, lo que optimiza el tiempo.
Un espacio ordenado tiene muchas ventajas, una de ellas es que facilita la limpieza. Una casa limpia protege nuestra salud porque reduce la presencia de polvo, ácaros, moho y otros microorganismos. Hay menos gérmenes, el aire está más limpio, lo que ayuda a que se respire mejor, y se reduce el riesgo de alergias. Tener la casa limpia y ordenada nos ayuda a descansar mejor y se considera un gesto de autocuidado.