El Feng Shui recomienda deshacerse de ciertos objetos antes de empezar un nuevo ciclo

Cambiar de trabajo, mudarse o comenzar una nueva etapa son buenos momentos para revisar qué cosas merece la pena conservar y cuáles no
Antes y después: los cambios de Feng Shui más sencillos que pueden transformar la percepción de una estancia
Hay momentos en los que sentimos la necesidad de hacer cambios. Un nuevo trabajo, una mudanza, el comienzo del curso o incluso la vuelta de las vacaciones suelen convertirse en el impulso que necesitamos para reorganizar la casa. Según el Feng Shui, antes de iniciar una nueva etapa también conviene hacer una revisión de los objetos que nos rodean y desprendernos de aquellos que ya no tienen una utilidad o que simplemente llevan demasiado tiempo ocupando espacio
No se trata de tirar cosas por obligación ni de vaciar armarios de un día para otro. La idea que propone el Feng Shui es preguntarse si todo lo que conservamos sigue teniendo sentido en nuestra vida actual. Al fin y al cabo, muchas veces acumulamos pertenencias por costumbre y terminamos conviviendo con ellas durante años sin reparar en que ya no las utilizamos.
Además, este pequeño ejercicio también tiene un componente práctico. Reducir la acumulación facilita el orden, simplifica la limpieza y hace que la vivienda resulte mucho más funcional.
Los objetos que suelen quedarse más tiempo del necesario
Uno de los grupos que más suele mencionar el Feng Shui son los objetos rotos o estropeados que seguimos guardando con la intención de repararlos "algún día". Si llevan meses esperando ese momento, probablemente haya llegado la hora de tomar una decisión.
Lo mismo ocurre con aparatos electrónicos que ya no funcionan o por ejemplo ropa que hace mucho tiempo que no usamos, cajas llenas de cables antiguos o regalos que nunca nos han gustado pero que seguimos conservando por compromiso. Aunque cada objeto ocupe poco espacio, la suma de todos ellos termina llenando armarios, cajones y estanterías. También merece la pena revisar esos recuerdos que guardamos casi por inercia. No se trata de desprenderse de todo lo que tenga un valor sentimental, sino de seleccionar aquello que realmente queremos conservar y evitar acumular objetos únicamente porque nos cuesta tomar una decisión.
Empezar una nueva etapa con una casa más ligera
El Feng Shui entiende que cada cambio importante puede ser una buena oportunidad para hacer una pausa y reorganizar el hogar. Por eso, muchas personas aprovechan una mudanza, una reforma o el inicio de un nuevo curso para revisar habitaciones que normalmente permanecen olvidadas, como el trastero, los altillos o los armarios menos utilizados.
Una buena forma de hacerlo es ir estancia por estancia y preguntarse si cada objeto sigue teniendo una función o aporta algo al día a día. Si la respuesta es no, quizá haya llegado el momento de donarlo, reciclarlo o buscarle un nuevo destino. Y es que al final, comenzar un nuevo ciclo no siempre implica hacer grandes cambios.
