Decoración

Los cabeceros que recomienda el Feng Shui para favorecer el descanso

Sin duda, una de las partes más importantes del dormitorio. Instagram
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Cuando pensamos en decorar un dormitorio solemos fijarnos en la ropa de cama, las cortinas o el color de las paredes. Sin embargo, hay un elemento que muchas veces elegimos únicamente por estética y que, según el Feng Shui, también puede contribuir a crear un ambiente más relajante: el cabecero de la cama.

Según el Feng Shui, el dormitorio debería ser un espacio donde predominen la calma y la sensación de protección. En ese contexto, el cabecero no cumple únicamente una función estética, sino que ayuda a reforzar la estabilidad y el equilibrio de la zona de descanso. No significa que exista un único modelo perfecto ni que sea necesario cambiar el dormitorio por completo. En realidad, apuesta por soluciones bastante sencillas y fáciles de aplicar en la mayoría de las viviendas.

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Mejor un cabecero sólido y bien sujeto

Uno de los principios básicos del Feng Shui es que la cama cuente con un cabecero firme, preferiblemente apoyado sobre una pared sólida. Esta combinación ayuda a crear una mayor sensación de protección y convierte la cama en el verdadero punto protagonista del dormitorio.

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Los cabeceros de madera suelen ser una de las opciones más recomendadas porque aportan calidez y una imagen natural al espacio. También son adecuados los modelos tapizados, especialmente si ofrecen una superficie continua y cómoda para apoyarse al leer o descansar antes de dormir.

En cambio, el Feng Shui aconseja evitar los cabeceros demasiado ligeros, inestables o formados por barrotes abiertos, ya que no generan la misma sensación de respaldo. Tampoco suelen recomendarse las camas que prescinden completamente de cabecero, ya que visualmente el dormitorio puede perder parte de ese equilibrio.

Materiales naturales y un diseño sencillo

Además del tipo de cabecero, el Feng Shui también presta atención a los materiales y a la forma. En general, recomienda optar por diseños sencillos, con líneas suaves y sin elementos excesivamente recargados que puedan crear una sensación de agobio. En este sentido, los acabados en madera, los tejidos naturales o los tapizados en colores neutros suelen integrarse fácilmente en este tipo de decoración. El objetivo no es seguir una moda concreta, sino conseguir que el dormitorio transmita serenidad desde el momento en que entramos.

También conviene que el cabecero guarde cierta proporción con el tamaño de la cama. Un modelo demasiado pequeño puede pasar desapercibido, mientras que uno excesivamente grande puede recargar visualmente la estancia.

Otro aspecto importante es mantener despejada la pared situada detrás de la cama. Evitar estanterías muy pesadas o elementos decorativos excesivos sobre el cabecero ayuda a reforzar esa sensación de tranquilidad que busca el Feng Shui.

A veces nos obsesionamos con cambiar el color de las paredes o renovar la ropa de cama y pasamos por alto elementos mucho más importantes, como por ejemplo, el cabecero. Toma nota.