Decoración

La ropa acumulada en la silla del dormitorio tiene más impacto del que parece, según el feng shui

No conviene dejar que la ropa se acumule en la silla del dormitorio. Freepik
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Se ha convertido en algo habitual para muchas personas, ya forma parte de su rutina diaria llegar a casa y quitarse la ropa con la que han ido a trabajar o han pasado el día para ponerse algo más cómodo para disfrutar de su tiempo en casa. Esta es una práctica muy recomendada para evitar que la suciedad de fuera entre dentro de casa, de este modo tendremos un hogar más limpio y saludable. 

Esto crea, sin embargo, un dilema, ¿qué hago con la ropa que me he quitado y que no está lo suficientemente limpia para volverla a guardar en el cajón o el armario, pero tampoco ha llegado el momento de echarla a lavar? Son prendas que podemos ponernos en otra ocasión, puesto que no tienen mal olor ni manchas evidentes. Es por este motivo por el que mucha gente tiene en su dormitorio una silla. 

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Probablemente esta no era la función principal de ese asiento cuando se escogió para formar parte de la decoración, puede que se pensara usar para leer, como complemento del tocador o ser perfecta para rellenar un hueco vacío demasiado grande o pequeño como para poner otra cosa. Sin embargo, independientemente de su función primigenia, casi cualquier silla que se tenga en un dormitorio acabará siendo el lugar en el que se acumula la ropa que está 'a medias'.

Esto, aunque no seamos completamente conscientes de ello, tiene un mayor impacto del que pensamos y el feng shui no duda en explicarnos los motivos por los que no es tan buena idea como pensamos tener una silla o taburete lleno de ropa en nuestro dormitorio. 

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El impacto que tiene acumular ropa, según el feng shui

El feng shui busca potenciar la energía positiva de nuestros hogares mientras reduce al máximo la negativa, con la finalidad de mejorar la vida de las personas que los habitan. Cada casa es diferente, pero hay ciertos tips que son comunes, como despejar la zona de entrada, intentar no acumular más cosas de las que se necesitan o no tener cosas que están rotas. Hay que tener cuidado con dónde ponemos los espejos y es mejor apostar por materiales naturales y nobles. 

El feng shui también defiende la importancia de tener hogares limpios y ordenados y por eso acumular ropa, limpia o sucia, sobre una silla no es una buena idea: estanca la energía y bloquea su flujo

Esto es especialmente importante si esa ropa se acumula en el dormitorio, porque puede afectar directamente al descanso y bienestar de quienes duermen en esa estancia. No solo esa persona se verá afectada, los efectos pueden notarse también en el resto de habitantes del hogar porque la ropa sucia o amontonada supone un estancamiento de la energía, lo que impide que fluya libremente por el resto de la casa y eso puede causar sensación de agobio y cansancio en sus habitantes. 

La recomendación de los expertos en feng shui es quitar la montaña de ropa cuanto antes y guardar aquello que se pueda guardar, así como lavar lo que esté sucio y esperando ser lavado. Lo mejor es evitar el desorden y las energías detenidas que esto provoca, porque altera la armonía del espacio. 

Qué significa la acumulación de ropa sobre una silla

Más allá de lo que dice el feng shui o de la mala imagen que provoca dejar que la ropa se acumule sobre una silla en nuestro dormitorio, los profesionales de la salud también han analizado los motivos por los que una persona puede tener este hábito

En la psicología, acumular la ropa sobre la silla del dormitorio puede deberse a varios motivos, siendo la procrastinación el primero de ellos, se deja ahí porque no apetece demasiado guardarla en su sitio, ya lo haremos más adelante. Esto puede deberse también a una falta de energía, por un agotamiento físico o un desgaste emocional. 

Es también habitual entre quienes tienen una falta de organización, es complicado para ellos mantener el orden en sus espacios, aunque también puede deberse a la rutina, hacerlo así resulta más sencillo y cómodo, por lo que se sigue haciendo, sin tener en cuenta cómo esto puede afectar al flujo de energía de nuestros hogares. 

En ciertos casos, los que pueden resultar más preocupantes, este hábito se debe a un problema, un desequilibrio emocional o al estrés, sobre todo si lo empieza a poner en práctica alguien que antes no lo hacía. Debido a esta situación, no se tiene energía para mantener el espacio ordenado y este se convierte en reflejo de nuestra mente, como está salurada y desordenada, nuestro dormitorio lo está también. En estos casos, lo mejor es pedir ayuda para encontrar de nuevo el equilibrio en nuestras vidas.