La campana extractora puede desengrasarse de forma eficaz sin acabar con las manos llenas de grasa

La campana extractora suele acumular una gran cantidad de grasa, pero limpiarla por dentro es más sencillo de lo que pensamos
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Una de las cosas más satisfactorias de limpiar la casa es acabar, echar un vistazo y disfrutar de lo bien que ha quedado todo, tal vez por eso hay tareas que apetece menos hacer, porque los resultados de nuestro esfuerzo no son evidentes a simple vista. Esto no quiere decir que sean tareas que podamos dejar sin hacer, de hecho, suelen ser las más necesarias.
Hay rincones que tienden a acumular suciedad, que no son de fácil acceso y que, por tanto, no resulta sencillo mantener limpios, pero precisamente por ese motivo es importante hacerlo porque puede llegar a provocar malos olores. Esto es lo que sucede con la campana extractora, cuya función es evitar que el humo y los olores se acumulen mientras cocinamos, pero que a cambio tiende a acumular grasa y suciedad, lo que hace que limpiarla de manera frecuente sea algo necesario.
Esto puede parecer un tanto engorroso, porque, como hemos dicho, nuestro esfuerzo no es algo que se vaya a notar salvo que busques los resultados, sin embargo, si lo hacemos de este modo, evitaremos que la suciedad se acumule y tengamos que pasarnos un largo rato frotando con la ayuda de un desengrasante y un estropajo. Los expertos en orden y limpieza tienen un truco que promete hacernos la vida más sencilla.
El truco viral para limpiar el interior de la campana extractora
Existen muchos modelos de campanas extractoras, algunas más clásicas y otras más estéticas, pero todas ellas acumulan grasa con el tiempo y es necesario limpiarlas. El primer paso suele ser desmontar las partes que son desmontables y lavar las rejillas. Lo ideal es colocarlas sobre el fregadero, espolvorear con bicarbonato, añadir un poco de vinagre blanco y echar por encima agua hirviendo.
Una vez hecho esto, con ayuda de un estropajo y un detergente suave, frotamos hasta eliminar por completo los restos de grasa. Si queremos que quede perfecta y en las especificaciones del fabricante así se dice, podemos meter las rejillas en el lavavajillas (para evitar que se queden oscurecidas, hay que ponerlas sin abrillantador). Es para limpiar el interior, para el que existe un truco que parece ser la mar de efectivo y que reduce el esfuerzo en gran manera.
Mientras esperamos que termine el lavavajillas o mientras hacemos otras tareas, podemos probar el truco viral que recomiendan expertas en orden como Paula Seiton. "Este truco es muy sencillito y ayuda a ablandar la grasa para que, con un paño caliente, puedas limpiarla", explica en sus redes sociales, donde comparte trucos y tips para el hogar. "¡Hazlo cada mes para no acumular y tenerla siempre limpia!".
El truco es sencillo, solo hay que poner agua en una cazuela, añadir bicarbonato y también un poco de zumo de limón. Después hay que ponerla al fuego durante un rato, dejando que el vapor haga su función y se encargue de ablandar la grasa que acumula el interior de la campana. Si no está demasiado sucia, con unos 10 minutos será suficiente, pero si es la primera vez que lo hacemos, puede que tengamos que dejarlo un poco más de tiempo (la campana estará encendida mientras el agua esté hirviendo, pero apagada para limpiarla).
Después, con la ayuda de un paño húmedo y caliente, retiraremos los restos que puedan quedar. "Dale un toque final pasando un trapo de microfibra con vinagre", un truco de la experta para lograr que el acero inoxidable luzca más brillante, si es que ese es el acabado de nuestra campana extractora. Un truco ideal para conseguir que una labor poco agradecida lo sea un poco más, porque será más evidente que lo hemos limpiado.
¿Qué pasa con los trapos que hemos empleado? Lo más habitual es que se queden sucios, los hemos usado para limpiar una superficie que acumula grasa, por lo que lo más lógico es que ahora sean ellos los que tienen grasa. Para mantenerlos limpios y alargar su vida, la experta recomienda lavarlos en la lavadora a 60 ºC, ponerlos en remojo con bicarbonato y agua que ha sido hervida o sumergirlos en agua con un chorrito de agua oxigenada y meterlos al microondas un par de minutos. Eso sí, lo mejor es escoger un sistema y no intentar los tres a la vez.
Gracias a estos sencillos trucos, no solo tendremos una campana deslumbrante, también una cocina que acumula menos olores y unos trapos de limpieza que podremos utilizar durante más tiempo, evitando limpiar algo con trapos que no están limpios, lo que solo logrará que tengamos que limpiar más veces.
Este truco y el consejo de Paula ponen de manifiesto la importancia de mantener nuestra casa limpia, intentando que la suciedad no se acumule, porque a la larga será la manera más sencilla de que siempre se vea limpia y ordenada.
