Así es la casa de Anna Castillo en la que vive con su pareja, Álvaro Mel, y su gato: balcones y grandes alfombras
La actriz ha encontrado en Madrid un espacio luminoso y lleno de arte que comparte con el intérprete y su mascota
El lado más 'foodie' de Anna Castillo
MadridAnna Castillo y Álvaro Mel atraviesan uno de sus momentos más felices. Los actores coincidieron durante la grabación de ‘Un cuento perfecto’, la exitosa adaptación de la novela de Elísabet Benavent para Netflix, y desde entonces han consolidado una relación que avanza lejos del ruido mediático. Aunque siempre han sido discretos con su vida privada, las imágenes que comparten en redes sociales permiten descubrir algunos rincones del piso madrileño en el que viven juntos desde hace meses junto a su gato.
No se conoce públicamente el barrio exacto en el que se encuentra la vivienda, pero sí que disfrutan de un hogar amplio y luminoso en la capital. Un piso con techos altos, grandes ventanales y balcones que conserva el encanto de las construcciones clásicas y en el que el arte, las piezas vintage y los textiles artesanales tienen un papel protagonista.
Un salón luminoso y una alfombra que ha conquistado a su gato
El salón es una de las estancias más especiales de la casa. La luz natural entra a través de los balcones y se reparte por una habitación decorada con una mezcla equilibrada de piezas contemporáneas y muebles con aire retro. Las paredes blancas sirven de lienzo para una colección de cuadros, ilustraciones y láminas que reflejan su espíritu creativo.
Uno de los rincones más llamativos está formado por una cómoda sobre la que descansan varias obras de arte apoyadas unas sobre otras, creando una composición muy personal. La decoración se completa con muebles de madera oscura, objetos decorativos cuidadosamente seleccionados y una espectacular lámpara de pie de Parachilna, cuyo diseño escultórico encaja a la perfección con la estética artística de la vivienda.
Sin embargo, si hay un elemento que acapara buena parte del protagonismo son las alfombras. Sobre el suelo de madera en espiga aparecen varias piezas de gran formato que ayudan a delimitar las distintas zonas de la casa. Algunas de ellas pertenecen a Kuatro Carpets, firma especializada en alfombras hechas a mano que incluye desde modelos contemporáneos hasta kilims tradicionales y diseños elaborados en fibras naturales como el yute.
Entre todas sobresale una gran alfombra roja de inspiración oriental que parece haberse convertido en la favorita de uno de los habitantes de la casa, el gato. El felino aparece con frecuencia tumbado sobre ella disfrutando de largas siestas junto a los ventanales. Un rincón tan cómodo que incluso el propio Álvaro Mel ha reconocido en redes sociales que también se deja caer de vez en cuando para descansar.
Un comedor conectado con el salón
El comedor se encuentra comunicado con el salón mediante una amplia puerta, una distribución que permite que ambas estancias mantengan continuidad visual y compartan la entrada de luz natural.
La zona está presidida por una mesa de madera de líneas sencillas rodeada por sillas negras que aportan un ligero contraste. A su alrededor aparecen diferentes muebles auxiliares de inspiración vintage, entre ellos una vitrina acristalada donde la pareja guarda copas y piezas de cristal. Las obras de arte vuelven a tener una presencia destacada. Cuadros de diferentes formatos decoran las paredes y aportan color a un espacio dominado por tonos neutros. Al fondo, los balcones y las ventanas de gran tamaño amplían la sensación de amplitud y refuerzan la atmósfera luminosa que caracteriza toda la vivienda.
Una cocina vintage con estanterías abiertas y mucho encanto
Ell último rincón que nos han dejado ver es la cocina, que mantiene la misma línea estética que el resto del piso. Lejos de los diseños ultramodernos, los actores han apostado por una estancia funcional y acogedora con una marcada inspiración vintage.
Los muebles claros se combinan con encimeras oscuras y azulejos en tonos tierra que aportan calidez al conjunto. Las estanterías abiertas sustituyen a buena parte de los armarios superiores y permiten exhibir vajillas, cristalería, jarrones y pequeños objetos decorativos que aportan personalidad al espacio. Sin duda un espacio pensado para el día a día que mantiene el mismo aire relajado y auténtico que define el resto de la vivienda.