La mejor forma de guardar los bolsos sin que se deformen ni ocupen más espacio del necesario

Existen formas para conseguir que nuestros bolsos estén bien guardados y sin ocupar demasiado espacio
Cómo organizar tu armario utilizando la regla de orden 90/90 de la que todo el mundo habla
Tenemos más ropa de la que necesitamos y eso es algo de lo que somos conscientes habitualmente, pero que se convierte en un problema en el momento en el que toca organizar los armarios. Es en ese instante en el que nos arrepentimos de no haber sido constantes a diario, de no haber colocado cada prenda en el mismo lugar del que la cogimos o de no haber seguido las instrucciones de los expertos en orden y limpieza.
Por suerte, no es demasiado tarde, si estamos completamente decididos a ordenar todas nuestras prendas y complementos, estamos a tiempo, siempre y cuando no nos importe dedicarle un poco de tiempo, comprometernos para llegar hasta el final (o toda nuestra estancia quedará sumida en el caos) y sepamos dónde y cómo guardar cada cosa, porque esto ayudará a que nuestras prendas duren más tiempo y en mejores condiciones.
Esto que nos parece tan claro a la hora de guardar abrigos o camisas, no es tan sencillo de entender cuando lo que tenemos entre manos es nuestra colección de bolsos y carteras. Igual que sucede con los zapatos y botas, ocupan más espacio del que nos parece a simple vista y saber qué hacer con ellos no es tan fácil si queremos evitar dañarlos o que queden marcas. Por suerte, hay expertos que comparten sus tips para que esta tarea que parece inabarcable, sea un poco más sencilla.
La mejor forma de guardar los bolsos sin que se estropeen
El primer paso, aunque también sea el más difícil de dar, es hacer una selección porque es bastante habitual que no todos los bolsos y carteras que tenemos sigan siendo de nuestro agrado. Incluso puede suceder que sea el momento de despedirnos de algunos que, aunque nos apasionan, han cumplido su ciclo y se han desgastado o incluso roto.
Clasificar entre aquello que queremos quedarnos, lo que podemos donar o lo que debemos tirar es un primer paso necesario. Limpiar aquellos que nos queremos quedar puede ser un buen segundo paso, así como el espacio que hemos despejado y donde planeamos guardarlos. Eliminar el polvo y los posibles residuos que se hayan formado con el paso del tiempo hará que podamos guardarlos en las mejores condiciones.
Una vez hecha la clasificación, la experta en orden Brenda Haines ha compartido en sus redes sociales algunos consejos que pueden ser muy útiles como opciones para guardarlos. "Si cuentas con un estante, rellena los bolsos que sean rígidos y acomódalos por color, uno al lado del otro", algo que podemos hacer con papel de seda, o con papel de burbujas en bolsas de tela. "Para las carteras blandas y mochilas, lo mejor es doblarlas a la mitad y colocarlas en un canasto o caja, paraditas una detrás de otra. Lo mismo para los sobres o carteras pequeñas".
También señala que hay algunas perchas especiales para colgar en la barra del armario donde podemos dejar carteras, sobres y accesorios. "Y si no tienes ni un hueco en el placard, te sugiero un perchero de pie, y colgarlas ahí todas juntas", un truco que aprendió de su madre, que así los tenía en la puerta de su habitación.
Otros consejos para organizar los bolsos
Lo mejor es intentar evitar apilar uno encima del otro, porque el peso acabará por deformarlos y, mientras que algunos son de tela y pueden soportar quedar doblados o que los sometamos a tanta presión, no todos los tejidos actúan de la misma manera. Uno de los aspectos que más se daña cuando guardamos los bolsos son las asas, normalmente porque nos empeñamos en doblarlas y se quedan así demasiado tiempo. Lo mejor es que las dejemos que caigan naturalmente.
Un buen truco es utilizar los separadores de armarios o los clasificadores de cajones que se pueden encontrar en las zonas de organización de las tiendas. Por supuesto, también venden organizadores o separadores específicos para bolsos, aunque estos suelen requerir un poco de espacio en nuestros armarios o estantes que no todo el mundo tiene. Algunos aprovechan la altura del armario y nos permiten guardarlos en vertical. Encontrar los que mejor se ajusten al espacio que tenemos puede llevarnos un tiempo, pero merece la pena.
Si cuentas con espacio suficiente, una buena idea es clasificarlos por temporadas, los de invierno con los de invierno y los de verano con los de verano, de esta forma siempre sabrás cuáles tienes disponibles y será más sencillo hacer el cambio de armario.
Aprovechar el espacio que tenemos disponible siempre es la mejor opción, independientemente de si es bajo la cama o tras la puerta del dormitorio, si podemos tener una balda solo para ellos en el armario o tenemos que comprar accesorios para colocar en la barra interior y así poder colgarlos. Lo importante es que estén protegidos y puedan durarnos muchos años.
