El refugio de Michelle Jenner a las afueras de Madrid con huerto propio, silencio y calma: "Terapéutico"
La actriz, que cumple 40 años, reconoce que su amor por el campo y por cultivar hortalizas le ha venido con el paso de los años, ya que cuando era muy joven residía en el centro de Madrid
Michelle Jenner se abre sobre la maternidad, el verano y el doblaje, la profesión con la que creció
En el tráiler del thriller ‘El nido’, Marta, el personaje al que da vida Michelle Jenner, oculta en su casa a su hijo y a su madre. Viven encerrados porque a Marta le aterra el mundo exterior. Nada que ver con la forma de vida que ha elegido la actriz, que también ha elegido protegerse, pero en su caso, del ruido y del estrés de la gran ciudad. Como sucede con muchos otros famosos, como Patricia López Arnaiz o Raúl Cimas, Michelle Jenner ha elegido como refugio una zona alejada de la urbe.
Un lugar para vivir que le "da la vida"
Es comprensible que muchas celebridades, que constantemente se someten al escrutinio público en sus alfombras rojas, entrevistas o estrenos, prefieran el silencio del campo o de los pequeños pueblos para su día a día. Allí logran desconectar y asomarse a una vida más sencilla, que les permite vivir más descansados. “Cada uno es como es”, afirmaba en una entrevista concedida a la revista ‘Esquire’ la primavera pasada, “pero a mí me da la vida”. “También comprendo que hay gente que está en la ciudad porque tiene que estar allí o porque le gusta”, subrayaba.
Michelle busca, como dice en esa misma charla, el equilibrio. En su caso, el lugar en el que ha elegido residir está lo suficientemente lejos de Madrid como para no estar expuesta al ruido, la contaminación o el estrés, pero lo bastante cerca como para atender sus compromisos profesionales, que divide entre su trabajo como intérprete y como actriz de doblaje. Su particular refugio tiene un huerto en el que afirma sentirse muy feliz. El contacto con la naturaleza y el silencio que le procura su hogar son el contrapunto perfecto a todas esas horas de verse rodeada de gente que le exige su profesión. Por si fuera poco, es el entorno perfecto para criar a Hugo, el pequeño de 7 años nacido de su relación con el adiestrador canino Javier García, con el que rompió tiempo atrás.
Hortalizas, frutales y hierbas aromáticas
Aunque la actriz reconoce que a los 18 años le encantaba vivir en el centro de Madrid, hoy su lugar está lejos de la metrópoli. De hecho, Michelle explicaba sobre este cambio de estilo de vida que querer residir en un entorno más campestre “me ha venido más con el paso de los años”.
Pero hay un porqué. Hace algún tiempo, antes de que naciera Hugo, ya explicaba para la revista ‘Telva’ que trabajar en su huerto es su tratamiento contra el estrés, y que llegar a casa. “Cuando llego a casa, después de 12 horas rodando, lo que más me relaja es acercarme a mi huerto y comprobar como van creciendo las semillas, desbrozar la maleza…”, confesaba. Esos momentos, que también me sirven como meditación, son muy terapéuticos para mí”.
Michelle ha logrado plantar en su huerto todo tipo de especies vegetales. En primavera se pasa el día, reconoce, con sus tomateras, pero también cultiva hortalizas como pimientos, pepinos o cebollas, hierbas aromáticas como la albahaca y árboles frutales como la higuera, el manzano o el níspero, además de lechugas y rúcula. “Todo lo tengo organizado en tres inmensas cajoneras de madera”. En aquella charla con ‘Telva’ explicaba que se autoabastecía: "No sabes lo que me emociona probar una ensalada con ingredientes cultivados por mí. Es un lujo total", reconocía, mientras decía que todos los amigos que iban a casa "se van con una lechuga de regalo".
Claro que, como dice el refrán, de casta le viene al galgo. Porque aunque Michelle es de ciudad, tiene recuerdos infantiles del huerto de su tío Bernard en Francia, a la orilla del río Loira. “Cuando era pequeña me encantaba ir con él en su tractor y trastear por allí”. De hecho, si pudiera elegir un lugar para tener el huerto perfecto, sería la Provenza.