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La nueva casa de Claudia Martínez y Mario González: del dormitorio de su bebé a su salón de estilo nórdico depurado

Claudia Martínez y Mario González junto a una imagen de su nueva casa. Fotomontaje con imágenes de Instagram (@claudia.martinez)
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Claudia Martínez y Mario González han convertido su nuevo hogar en su refugio familiar perfecto tras el nacimiento de su hija Valentina. La pareja, que decidió volver a convivir juntos tras su reconciliación, ha ido mostrando poco a poco las diferentes estancias de una vivienda en la que ahora comienza una nueva etapa familiar con la llegada de su hija Valentina. Una casa de líneas modernas, espacios luminosos y una decoración contemporánea en la que predominan los tonos neutros, la madera y los espacios minimalistas.

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Claudia Martínez y Mario González se instalaron en esta vivienda a comienzos de 2026, después de decidir retomar su vida en común. En febrero, tras varios días inmersos en la mudanza, comenzaron a compartir con sus seguidores los avances de su nuevo hogar y el proceso para adaptar cada estancia a sus necesidades. La vivienda no pertenece a la pareja, sino que es de alquiler. Claudia explicó que habían preferido probar primero cómo funcionaba la convivencia antes de plantearse comprar una propiedad juntos. La experiencia, según contó entonces, estaba siendo positiva y su intención a largo plazo sí pasa por adquirir una casa, aunque esta vivienda en concreto no está a la venta.

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El interior de la casa mantiene un estilo contemporáneo muy marcado. Las paredes blancas y los tonos claros le dan luminosidad, mientras que la madera aporta calidez y rompe con la neutralidad del estilo nórdico que han elegido para la decoración. El minimalismo también permite que los espacios parezcas más amplios y ordenados. Uno de los rincones más especiales para Claudia es el vestidor, de grandes dimensiones y con abundante capacidad de almacenaje, que ella misma definió como el que siempre había querido tener en su vida.

Del salón nórdico y minimalista a la habitación infantil de Valentina

El salón es uno de los mejores ejemplos del estilo elegido para la vivienda. Nada más entrar a la casa se aprecia un espacio dominado por el blanco, acompañado por un mueble de televisión bajo y alargado realizado en madera oscura de nogal. Su diseño cuenta con módulos cerrados con huecos abiertos utilizados para colocar libros y pequeños objetos decorativos, sobre él se encuentra una gran televisión de pantalla plana instalada directamente en la pared. La estancia cuenta con una gran sofá modular con chaise longue tapizado en tejido bouclé en tono beige que se convierte en el protagonista del espacio.

La zona de comedor mantiene la misma línea estética con una mesa de madera de formas sencillas que contrasta con asientos tapizados en tonos más oscuros. La estancia mantiene el minimalismo del salón y evita los elementos decorativos en exceso. La cocina también mantiene esta apuesta por la sencillez y el minimalismo: se compone de mobiliario blanco de frentes lisos, encimera del mismo tono y electrodomésticos integrados en los armarios para despejar al máximo el espacio disponible. La cocina también cuenta con una zona auxiliar blanca destinada a la cafetera, la tostadora y a otros utensilios de uso diario.

El dormitorio principal se presenta como una estancia en la que predominan los colores claros como el beige y el gris, con una cama de grandes dimensiones vestida en tonos neutros y numerosos cojines que aportan volumen al dormitorio. Apenas tiene decoración y destaca el cabecero acolchado de la cama que recuerda a las camas balinesas interiores.

Uno de los espacios que más ha cambiado con la llegada de Valentina es su dormitorio infantil. Claudia ha mostrado cómo ha organizado personalmente las pertenencias de su hija. La habitación cuenta con una cuna ovalada blanca protegida interiormente por un acolchado rosa empolvado, sobre ella cuelga un móvil infantil con luna, estrellas, nubes y un pequeño muñeco. La pared contrasta el blanco con un zócalo de molduras en marrón, mientras que pequeños corazones decorativos completan la decoración infantil.

El almacenaje también tiene un papel importante en la habitación de Valentina. Un armario blanco con puertas abatibles, balda superior, barra para colgar ropa y cajón inferior permite organizar las prendas de la pequeña recién nacida. A él se suma una cómoda blanca de cajones en la que Claudia guarda pañales y otros productos perfectamente distribuidos.

En el exterior, la pareja dispone de un amplio jardín cubierto de césped artificial. El espacio está delimitado por cerramientos de tonos claros y cuenta con una caseta que funciona como trastero y que, según explicó Claudia, ya había instalado el propietario. De momento, el exterior se encuentra en proceso de renovación y decoración motivo por el cual apenas tiene mobiliario. La vivienda no dispone de piscina privada, aunque la urbanización sí cuenta con piscina comunitaria.