La casa de Belén Esteban a las afueras de Madrid: un chalé de cuatro plantas, muebles a todo color y piscina
Belén Esteban vive desde hace más de 15 años en un chalé de cuatro plantas en Paracuellos del Jarama, con estancias llenas de color, jardín, piscina y jacuzzi
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Belén Esteban continúa viviendo junto a su marido Miguel Marcos en un amplio chalé adosado en Paracuellos del Jarama, situado en la urbanización Miramadrid, a unos 30 kilómetros de Madrid. La colaboradora de televisión que se sienta esta noche en 'De Viernes', reside en una vivienda de cuatro plantas en la que los colores intensos conviven con una decoración funcional y numerosos recuerdos personales. El inmueble cuenta con salón comedor, tres dormitorios, cuatro baños, cocina, bodega, garaje y una amplia zona exterior con jardín y piscina privada. A ello se suma un jacuzzi portátil que la propia Belén ha mostrado en sus redes sociales y que amplía las comodidades del jardín.
Más de 15 años viviendo en un chalé de cuatro plantas en Paracuellos
Belén Esteban y Miguel Marcos llevan más de 15 años instalados en Paracuellos del Jarama, municipio madrileño en el que han desarrollado buena parte de su vida familiar. La pareja reside concretamente en Miramadrid, una urbanización de nueva construcción dotada de zonas verdes y diferentes servicios. En sus inmediaciones disponen de centro comercial, colegios, centros de salud y rutas para pasear y practicar senderismo.
La vivienda es un chalé adosado con 273 metros cuadrados distribuidos en cuatro plantas, levantado sobre una parcela de más de 400 metros cuadrados. En el exterior dispone de jardín, piscina y varias terrazas, mientras que el garaje cuenta con capacidad para varios vehículos. La bodega constituye otro de los espacios más destacados de la propiedad. La distribución interior incluye tres dormitorios y cuatro cuartos de baño. Otro de sus principales espacios es el salón comedor, mientras que el semisótano alberga la bodega y el garaje. La casa recibe, además, abundante luz natural gracias a su orientación y a las aperturas presentes en tres de sus lados.
En vez de apostar por una decoración completamente uniforme, Belén ha introducido colores intensos en diferentes habitaciones. El rojo y el fucsia adquieren protagonismo en algunas de las estancias, mientras que otras zonas se mantienen en una gama mucho más neutra. La vivienda también incorpora fotografías, recuerdos familiares y elementos que hablan de su trayectoria profesional, dándole a la casa más personalidad.
Un salón lleno de color, cocina fucsia y un gran jardín con piscina y jacuzzi
El salón resume bien el gusto de Belén Esteban por mezclar tonos neutros con pinceladas mucho más atrevidas. En la estancia se aprecia un gran sofá esquinero que contrasta una estructura oscura con zonas tapizadas en un intenso tono fucsia, sobre él se distribuyen numerosos cojines negros y grises con grandes motivos florales, creando una composicion llena de color.
Las paredes se mantienen en tonos claros y una de ellas está revestida con papel pintado de dibujos geométricos. La estancia cuenta también con un gran ventanal orientado hacia el jardín, una característica que permite la entrada de abundante luz natural. Entre los detalles decorativos destaca un cuadro de estética pop en el que aparece representada la propia Belén junto a Miguel, además de una gran lámpara de techo de diseño contemporáneo con piezas curvas y acabado metalizado. El suelo, por su parte, imita la apariencia cálida de la madera.
El color vuelve a convertirse en protagonista absoluto en la cocina. Los muebles superiores presentan frentes de acabado brillante en un llamativo rosa fucsia, combinados con tiradores metálicos. La encimera y el frente de trabajo son de tonalidades más claras y suaves, mientras que una línea horizontal oscura recorre la pared y aporta mucho contraste. Es precisamente esta cocina rosa una de las estancias que más veces ha mostrado Belén Esteban públicamente.
La vivienda dispone además de cuatro baños, espacios en los que predominan los tonos neutros y claros. A estas dependencias se añade una zona destinada a la colada, de carácter mucho más funcional, con lavadora, superficie de trabajo, paredes blancas y un zócalo revestido en azul oscuro.
El exterior es otro de los puntos fuertes del chalé. La parcela incorpora un amplio jardín de césped que rodea parte de la vivienda y conecta con distintas zonas de descanso. La fachada combina ladrillo visto en tonos anaranjados con un basamento claro y grandes ventanas protegidas por rejas y persianas. También se observan toldos destinados a proporcionar sombra durante los meses de mayor temperatura.
En este espacio se encuentra la piscina privada de la vivienda que se suma al porche cubierto del jardín. Belén ha incorporado además un jacuzzi o spa portátil de grandes dimensiones sobre el césped, se trata de un modelo hinchable de formato cuadrado, exterior en tonos beige y capacidad suficiente para convertir una parte del jardín en una pequeña zona de relajación. Así, el exterior completa una casa pensada tanto para la vida familiar como para disfrutar al aire libre sin salir de casa.