Casas de Famosos

La casa en la que vive Arturo Pérez-Reverte a las afueras de Madrid: su refugio es un chalé unifamiliar con una gran biblioteca

Arturo Pérez-Reverte. Europa Press
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Arturo Pérez-Reverte vive en La Navata, una tranquila urbanización de Galapagar situada a poco más de 30 kilómetros de Madrid, el lugar desde el que mantiene su actividad como escritor. Allí vive en un chalé unifamiliar rodeado de vegetación cuyo gran protagonista está en el interior: una biblioteca con más de 32.000 libros. La vivienda, marcada por la madera, los objetos de sus viajes y una decoración clásica, se completa con un jardín que refuerza la privacidad de la propiedad. 

A sus 74 años, Arturo Pérez-Reverte continúa unido a la literatura y mantiene una rutina de trabajo muy definida. El escritor y periodista sigue trabajando en sus novelas y publicaciones desde su vivienda madrileña, donde encuentra el silencio necesario para escribir. Su jornada comienza a las ocho de la mañana, incluye ejercicio y continúa con varias horas de trabajo hasta aproximadamente las tres de la tarde. 

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La casa de La Navata está estrechamente conectada con esta faceta profesional. Su despacho-biblioteca funciona como espacio de trabajo y reúne libros abiertos, notas, mapas y maquetas que utiliza para documentarse y visualizar enclaves, especialmente batallas navales y maniobras militares. Es allí donde ha escrito algunas de sus novelas más recientes, manteniendo una trayectoria literaria que sigue sumando publicaciones y lectores en todo el mundo.

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La Navata, tranquilidad y naturaleza a poco más de 30 kilómetros de Madrid

La Navata pertenece a Galapagar y se encuentra a unos tres kilómetros del centro urbano del municipio. Su esencia tranquila y residencial, y su proximidad al río Guadarrama hacen que esté rodeada de abundante vegetación y naturaleza. La zona permite disfrutar de la tranquilidad de la sierra madrileña sin dejar de mantener una comunicación directa con la capital.

Entre sus principales conexiones se encuentra la línea de autobús 632, que enlaza la urbanización con el intercambiador de Moncloa en unos 30 minutos. La Navata también dispone de la única estación de Cercanías del municipio de Galapagar y cuenta con acceso a la A-6, que facilita los desplazamientos hacia Torrelodones, Las Matas, Las Rozas o Hoyo de Manzanares.  Aunque está separada del centro de Galapagar, en sus alrededores hay colegios públicos, privados y concertados, guarderías, farmacias, supermercados, parques, bares y restaurantes. La oferta deportiva incluye polideportivo, campo de fútbol y velódromo cubierto. En el entorno también aparecen arroyos y enclaves naturales únicos como el embalse de Los Rosales. 

Su patrimonio conserva referencias como la ermita de La Navata y el puente del Molino, de origen romano-musulmán y reformado durante el Renacimiento. También destaca el puente de Alcanzorla, construido entre los siglos IX y XI y situado junto al término de Torrelodones. 

Un chalé dominado por una biblioteca de más de 32.000 libros

La vivienda de Pérez-Reverte responde a la tipología predominante en La Navata: un chalé unifamiliar rodeado de naturaleza y concebido como un espacio privado.El precio de la zona navega por encima de los 2.300 euros por metro cuadrado. En el interior, la gran biblioteca define buena parte de la personalidad de la casa. Más de 32.000 volúmenes ocupan estanterías que se extienden prácticamente desde el suelo hasta el techo, tal y como hemos podido observar en una imagen publicada por el diario ABC en la biblioteca personal del escritor tras realizar un cara a cara junto a Roca Rey. Junto a ellos aparecen maquetas de barcos, mapas antiguos, cascos, armas y recuerdos procedentes de viajes, rodajes y etapas profesionales del escritor.

En dichas imágenes se muestra una decoración clásica y muy personal, con grandes librerías de madera repletas de volúmenes, una alfombra de inspiración oriental y numerosas piezas decorativas. También se distinguen figuras relacionadas con el universo de Tintín, un globo terráqueo, maquetas y objetos repartidos entre los libros. El mobiliario contrasta la madera con asientos de cuero y piezas de líneas más funcionales.

El jardín exterior es también una de las joyas de la vivienda. Una amplia superficie de césped natural queda protegida por setos altos y árboles frondosos, creando una zona verde que resguarda de todas las miradas. La vegetación rodea la vivienda y prolonga hacia el exterior esa sensación de aislamiento y tranquilidad que caracteriza a La Navata.