Así es la casa de Santiago Abascal, Lidia Bedman y sus hijos en Madrid: papel pintado y pinceladas clásicas
El look de fiesta e invitada que propone Lidia Bedman: vestido verde oliva y zapato metalizados de firma española
Las publicaciones de la influencer dejan ver algunos rincones de su hogar y su gusto por la decoración
MadridMás allá de su vida política, Santiago Abascal comparte su día a día con su mujer, Lidia Bedman, y sus hijos en la zona de Arturo Soria, en el distrito madrileño de Hortaleza. Allí, el matrimonio compró en 2020 un chalet que, según publicó Vanitatis, les habría costado más de un millón de euros. La vivienda tiene dos plantas y un jardín propio, un espacio que permite disfrutar de una comida fuera, descansar o dejar que los niños jueguen al aire libre sin salir de Madrid. Y aunque no han hecho un ‘house tour’ completo, las publicaciones de Lidia nos han permitido conocer algunos rincones y descubrir su afición por la decoración.
Y es que a veces basta con fijarse en el fondo de una fotografía para descubrir detalles de una casa. En el caso de Lidia, sus posados frente al espejo, las imágenes con sus hijos y los looks que comparte en Instagram nos han ido enseñando parte del salón, los dormitorios y el exterior. No tenemos una visión global de la vivienda y las fotos son de distintas épocas, pero sí podemos hacernos una idea de cómo le gusta decorarla.
El papel pintado, las molduras y los muebles de aire clásico aparecen en muchos de esos rincones. Además, ella misma ha contado que se ha animado a empapelar paredes. Después de probar, explicó en Instagram que le había resultado fácil y que tenía ganas de hacerlo en otra habitación. Una afición que se nota en la variedad de estampados que ha enseñado.
Papel pintado y detalles clásicos
En el salón encontramos una de las combinaciones que más se repiten en sus fotografías: papel pintado en la parte superior de la pared y molduras blancas debajo. El dibujo geométrico, en tonos claros, queda bastante discreto junto a una butaca oscura con tachuelas y unas mesas auxiliares doradas. También se ve un cuadro con marco negro apoyado en la pared, mientras la alfombra clara y el suelo de madera completan el conjunto.
La zona de la chimenea tiene un aspecto algo distinto, con paredes más oscuras y una alfombra clara sobre la que aparecen los niños tumbados, leyendo y jugando delante del fuego. Es una de las imágenes más familiares de las que ha compartido, y permite ver cómo se utiliza este espacio más allá de los muebles y los adornos.
En el dormitorio, el papel vuelve a estar presente, esta vez con motivos vegetales en gris sobre fondo claro. Lo vemos detrás de la cama en algunas fotografías de sus estilismos, combinado con ropa de cama blanca y cojines suaves. Aquí los colores siguen una gama más tranquila, con el estampado como principal detalle de la pared.
Otros posados dejan ver puertas blancas con cristales, espejos y un suelo de cuadros blancos y rojizos. Junto a una ventana hay un banco tapizado, una consola y flores, un rincón en el que también se ha fotografiado Lidia. Los estores blancos de las ventanas mantienen esa misma elección de tonos claros y por su parte, la escalera mantiene esa mezcla de blanco y madera que aparece en otras partes de la casa, acompañada por otra pared estampada.
Del dormitorio infantil al jardín
El papel más llamativo lo encontramos en la habitación infantil, donde animales del bosque, hojas y setas cubren la parte superior de las paredes. El fondo oscuro contrasta con los paneles claros de abajo y con una litera en verde grisáceo, cuyas barandillas y escalera son de madera clara.
En la misma estancia, la cama inferior de la litera está colocada en perpendicular a la superior y cuenta con cajones debajo (que seguro que los peques usan para jugar). A su alrededor vemos un oso de peluche grande, un caballito y una lámpara de pantalla abierta que cuelga del techo. El suelo de madera y la ropa de cama clara acompañan el estampado sin añadir más dibujos y dándole un toque muy hogareño.
En el jardín parece que les confiere bastante intimidad, las instantáneas de Bedman muestran vegetación alrededor de una mesa redonda con mosaico y sillas metálicas. También hay un sillón de fibras trenzadas con cojín verde, donde Lidia ha posado en alguna ocasión. No cabe duda de que es una casa que se ha decorado con cariño, gusto y pensada para sacarle el máximo partido con mucho estilo.