El dormitorio de Vanesa Romero en Madrid: estilo nórdico en tonos rosas, muebles rústicos y vistas al jardín con piscina
El dormitorio de Vanesa Romero cuenta con detalles rosas, muebles de madera y un vestidor abierto en su chalet con jardín y piscina a las afueras de Madrid
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Vanesa Romero ha ido mostrando distintos rincones de su casa de Madrid a través de sus redes sociales, un chalet de estilo nórdico donde disfruta del contacto directo con la naturaleza. Su dormitorio mantiene esa fusión de espacios luminosos, colores suaves y muebles de madera de roble que caracteriza la vivienda. Con detalles rosas, un cabecero tapizado y un vestidor abierto, la habitación permite descubrir cómo ha decorado la actriz una de las zonas más personales de su hogar.
Un chalet de dos plantas con jardín y piscina en Madrid
La vivienda está situada en una urbanización a las afueras de Madrid. La actriz eligió este entorno después de replantearse su forma de vivir en el centro de la capital y dar mayor importancia al contacto con la naturaleza. La casa se distribuye en dos plantas y dispone de jardín y piscina, con grandes superficies acristaladas que mantienen la conexión con el exterior. En el interior predominan las paredes blancas, los pavimentos claros y una decoración en la que destacan las líneas contemporáneas con elementos nórdicos, así como la madera y las fibras vegetales que aparecen en distintas estancias, junto con plantas naturales repartidas por las zonas de estar, las esquinas y los muebles auxiliares.
La planta baja reúne el salón, el comedor y las zonas de paso en una misma estancia multifuncional. Un sofá de grandes dimensiones dispuesto en forma de L ocupa buena parte del salón. Su tapicería clara se acompaña de cojines turquesas y mostaza, mientras que una mesa de centro oscura añade el contraste de color. Una alfombra neutra delimita la zona de descanso, que tiene acceso directo al jardín.
Desde esta estancia parten las escaleras hacia la planta superior, con una barandilla de cristal. La distribución abierta y los ventanales son dos de los elementos que más se repiten en la casa. En el dormitorio, esa preferencia por los ambientes claros se mantiene, aunque los textiles incorporan otros colores y las piezas de madera aportan un acabado más rústico.
Un dormitorio con detalles rosas, madera natural y vestidor abierto
La cama está presidida por un cabecero rectangular tapizado en un tono gris azulado claro, su superficie se divide mediante costuras en grandes paneles y queda apoyada sobre la pared blanca. Encima cuelga un espejo circular con marco de fibras naturales, rodeado por una estructura de puntas que recuerda a un sol. La ropa de cama combina una base blanca de textura marcada con cojines de distintos tamaños. Los rosas empolvados y los verdes suaves se alternan con piezas blancas, algunas con un acabado brillante y otras de tejido un poco más grueso.
A un lado aparece una mesilla de madera clara con cajón y un frente trabajado con líneas horizontales. Sobre ella se sitúa una lámpara con estructura dorada de forma curva y una pantalla blanca esférica, su diseño redondeado combina a la perfección con las líneas rectas del cabecero y del pequeño mueble.
Las puertas blancas mantienen la misma sencillez que el resto de la estancia, una de ellas es corredera y lleva un tirador metálico oscuro. Junto a la puerta de entrada del dormitorio se distingue una zona de paso decorada con una pintura de una figura femenina con sombrero y detalles rojos. Debajo, una planta de hojas alargadas incorpora el verde que también está presente en otras habitaciones.
El contacto con el jardín llega a través de un ventanal de perfilería oscura, equipado con un estor blanco enrollable. Al otro lado se extiende la vegetación del jardín que rodea la casa, con árboles y un muro de piedra al fondo. Una figura blanca de un buda completa este rincón exterior próximo al cristal.
El vestidor cuenta con módulos abiertos de color claro, organizados con barras para colgar prendas, complementos y zapatos en los cajones inferiores. La ropa queda distribuida en distintos compartimentos y una iluminación cálida recorre la parte alta del vestidor. También dispone de un espejo de cuerpo entero, un pequeño taburete tapizado en tela acolchada de color beige y una ventana de marco oscuro con vistas al jardin exterior.