Rocío Ramos-Paul, Supernanny, sobre los padres FAFO, que educan en la consecuencia: "Nos vamos de la sobreprotección"
FAFO son las siglas en inglés de la frase 'Fuck around and find out' que se traduce como 'hazlo y atente a las consecuencias' o 'prueba y descubre qué pasa'
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Educar a un hijo es uno de los desafíos más complejos, exigentes y transformadores a los que puede enfrentarse un ser humano. No existe ningún manual universal que sirva para todos los niños y lo que sirve en un momento dado de la crianza deja de servir a medida que crecen. No hay certezas inmediatas y en muchos casos los resultados de lo que hacemos hoy en la crianza, pueden no verse hasta dentro de varios años. La incertidumbre es una constante en la crianza y la pregunta '¿Lo estaré haciendo bien?' acompaña a la mayoría de los padres en este proceso.
No hay una única forma de criar y muchos padres se sienten atrapados entre ser un padre sobreprotector, ser un padre autoritario que impone reglas estrictas o ser un padre que evita el conflicto siendo hasta cierto punto permisivo. Sin embargo, frente a estas tres formas de entender la crianza ha surgido una nueva tendencia, ser un padre FAFO, una tendencia educativa que se está poniendo de moda y que "significa prueba y descubre qué pasa y es como una nueva corriente, que en realidad de nuevo tiene poco pero que va en reacción a todo el tema de la sobreprotección". Así lo ha explicado en el espacio 'Atrévete' de Cadena Dial Rocío Ramos-Paul, que hace unas semanas explicaba las secuelas del ghosting parental.
Ser un padre FAFO no es dejar que hagan lo que quieran
La palabra FAFO son las siglas en inglés de la frase 'Fuck around and find out' que se traduce como 'hazlo y atente a las consecuencias' o, como bien ha explicado Supernanny, "prueba y descubre qué pasa", es decir, que "los hijos aprendan a través de las consecuencias de sus actos". Sin embargo, eso no supone dejar que los menores hagan en cada momento lo quieran o consideren oportuno.
En esta tendencia educativa, los adultos también tienen que intervenir cuando las consecuencias de la decisión de los menores suponga un peligro. "Todo en la vida va a pendular y nos vamos de la sobreprotección a que si mi hijo dice 'hace frío pero no me quiero llevar el abrigo, voy y lo dejo'. Nosotros vamos al plano medio, al equilibrio porque si tiene cuatro años y se coge una pulmonía, la hemos liado", ha explicado Rocío Ramos-Paul, quien también ha explicado cómo afrontar el paso de los menores al instituto con tan solo 12 años.
No se trata de dar vía libre a los hijos pues hay que tener en cuenta determinado aspectos. "Aquí tendremos que tener en cuenta determinados criterios como la edad, la capacidad de tomar decisiones...", ha señalado la psicóloga, que ha explicado que "de fondo hay el cuestionamiento que está habiendo sobre los límites" y la imposición de reglas a los menores y el hecho de que no hacerlo y ser permisivo tampoco es la respuesta. "Ser autoritarios nos genera cierta ansiedad, no queremos ser autoritarios, no queremos convertirnos en autoritarios, pero estamos descubriendo que sin límites estamos convirtiendo a niños con muchos problemas a nivel de gestión emocional". Hay que buscar el equilibrio, que sería "poner el límite, poner la consecuencia, permitir que sufra consecuencias y que las resuelva (es decir, que haga la gestión emocional), pero acompañarlo porque si no nos convertiríamos en padres un poco negligentes".
En resumen, la solución a esta situación es que los padres pongan sus propias consecuencias, aunque no sean las naturales que podría conllevar la decisión de los menores. "Vayamos a un límite. 'Después de cenar te lavas los dientes'. Ponle una consecuencia tú aunque no sea natural porque si tú esperas y dices allá tú, te vas a gastar un dineral en dentistas y el niño va a sufrir las caries". Se trata de acompañar para que el niño tome decisiones acertadas basadas en consecuencias positivas. "Sigamos acompañando. 'Vamos los dos y después te acompaño a tu habitación y te leo un cuento'. Es mucho más probable que tu hijo asocie el hábito del aseo de los dientes a una consecuencia positiva. No sé vosotros, pero yo no dejaría que no se lavara los dientes durante una temporada larga", ha terminado diciendo.