
Del espectacular vestido de Rihanna a la escandalosa apertura del de JLo
Esta edición de los Grammys ha sido, sin duda, una noche de contrastes. Contrastes musicales, como el de Sting, Rihanna y Bruno Mars rindiendo homenaje al fallecido Bob Marley y contrastes estilísticos en el photocall. La cadena americana CBS había advertido a los asistentes que fuesen comedidos en sus atuendos pero parece ser que tanto Jennifer López como Katy Perry hicieron oídos sordos a la recomendación, dejando ver sus carnes en las aperturas de los vestidos. Por el contrario, más recatado fue el modelito de Azzedine Alaïa que eligió Rihanna, la reina de la provocación o Beyoncé, cuyas piernas se mantuvieron bien guarecidas bajo un mono minimalista.













