Juanma Ortega, fisioterapeuta, y autor de ‘Tu dolor de espalda tiene solución (si sabes cómo)’: "Hay que ponerse las pilas"
Juanma Ortega explica en ‘Tu dolor de espalda tiene solución (si sabes cómo)’ que no hay recetas mágicas pero sí soluciones
El mejor estiramiento del mundo, según los expertos
El dolor lumbar es el segundo problema de salud crónico más frecuente en España, según datos de la Sociedad Valenciana de Reumatología, afectando a un 18,5% de la población. Solo lo supera en popularidad la hipertensión arterial. De hecho, según un estudio la Fundación Grünenthal, casi el 26% de la población española padece algún tipo de dolor crónico: a la mitad de todas esas personas les duele la espalda. Existe incluso un estudio que indica que en algún momento de su vida le dolerá al 80% de la población occidental. ¿Nos duele demasiado la espalda?
“En los últimos 15 a 16 años he pasado en la consulta de una media de un paciente de 55 años a uno de 42 o 43 años”, nos cuenta Juanma Ortega, fisioterapeuta y experto en salud musculoesquelética. Ortega acaba de publicar con Alienta un libro ‘Tu dolor de espalda tiene solución (si sabes cómo)’ en el que aborda esta realidad y, sobre todo, qué podemos hacer frente a ella.
Por qué nos duele tanto la espalda
El dolor de espalda es cada vez más habitual y además nos toca más jóvenes. Pero ¿qué es lo que lleva a que se desarrollen estas molestias? “El cuerpo está diseñado para el movimiento y hoy en día estamos muy quietos”, explica Ortega. Poco importa casi el trabajo que tengas: puedes pasarte ocho horas delante de un ordenador, en la caja de un supermercado o con un teléfono. Estarás de pie o estarás sentada, pero siempre se ocupará la misma posición. No nos movemos.
La vida moderna no solo nos ata a puestos de trabajo que nos obligan a adoptar ciertas posturas durante horas, sino que además —y como ocurre también con el estrés o la salud mental— los ritmos del día a día nos está perjudicando en nuestra salud musculoesquelética.
“Vivimos a contracorriente, que eso lo sabemos todos, pero no nos damos cuenta de que tenemos que cuidar el cuerpo. No tenemos tiempo: vamos corre que te corre”, apunta el experto. “Tenemos 1000 ocupaciones”, indica.
A eso suma una cuestión en la que habitualmente no pensamos, la de cómo incorporamos hábitos saludables (o que pensamos que lo son) a nuestra vida. Por ejemplo, para luchar contra el sedentarismo de todos los días optamos por salud a correr tres días. “Puede ser saludable a nivel cardiovascular, pero no a nivel mecánico”, apunta. Si te pasas 8 horas en una oficina “acortando los músculos”, no puedes pasar de cero a 100 en nada sin que te pase factura.
¿Es el pilates la receta mágica?
Cuando nos duele la espalda, asumimos que si introducimos ciertas prácticas deportivas en nuestra vida lograremos dejar de padecer el dolor. Hay que nadar y hacer pilates. ¿Son la receta mágica? “No, no es milagroso”, apunta. La razón es la misma que hace que salir a correr o hacer pádel no puedan ser lo mejor para nuestra musculatura, aunque nos ayuden a desestresarnos. Si estamos haciendo esos ejercicios sin tener en cuenta nuestra musculatura acortada, podemos hacernos a la larga más daño.
Esto no quiere decir que no debamos hacer deporte o que hacer deporte sea malo. “Deberías entrenar tus músculos para esas cosas y la gente no lo hace”, explica. Nuestra tabla deportiva debería dividirse en tres, con ejercicios de fuerza, aeróbicos y, especialmente, estiramientos.
Ortega explica que el tratamiento que hacen en su consulta es activo. “La gente se tiene que mover”, señala, pero necesita identificar qué falla en su cuerpo y trabajar para corregirlo. “Aislamos mucho todo lo que podemos músculo por músculo para poder ver cuál de ellos no funciona bien”, explica. Cuando logras que el cuerpo funcione “en equilibrio y armonía” es cuando “el dolor desaparece o se reduce”.
Eso sí, no hay recetas mágicas ni pastillas milagrosas. No se puede lograr resultados de forma inmediata. “Tienen que hacer la travesía del desierto, tienen que reequilibrar”, explica Ortega. “No es una cuestión que digas ‘voy un par de días y me pongo’”, recuerda. “No hay magia, no hay soluciones universales y no vale la misma para todo el mundo”, insiste. Una vez que se ha logrado identificar y trabajar el problema, se necesita luego mantener el trabajo. “Cuando ya está bien, acuérdate y haz esto porque es el entrenamiento que te prepara para tu vida”, añade.
Recomendaciones para una espalda más sana
Ahí está una de las claves. Por ejemplo, todas las recomendaciones que nos hacen para reducir el impacto de pasarnos horas delante del ordenador solo funcionan si las automatizamos. Puedes saber la teoría de que necesitas hacer pausas, que tienen que ajustar la pantalla o que no deberías cargar los hombros, pero son cosas que deben salir solas. El experto explica que para que algo sea automático hay que entrenarlo.
Entrenar de forma constante puede parecer un reto en un mundo tan sobrecargado de cosas, pero Ortega promete que todas las personas tenemos tiempo para cambiar nuestra vida y tomar el control de nuestra espalda (y su dolor). Necesitamos comprender la necesidad de estirar (y el experto cree que deberían enseñárnoslo ya desde la infancia, cuando empezamos a hacer deporte) y cómo está conectado nuestro cuerpo. “Olvídate de recetas, cada persona necesita la suya y su solución. No hay tres ejercicios mágicos que te quiten nada. Tienes que ponerte las pilas”, resume.