Rubén Bravo, nutricionista, sobre el desayuno de Lucía Pombo: “Cero proteínas, altísimo en azúcares”
Lucía Pombo apura en Comporta sus últimos días de calma antes de dar a luz. Playa, descanso, hotel bonito y desayuno muy instagrameable que analizamos con un experto en nutrición
El capazo de paseo que Lucía Pombo acaba de elegir para su bebé en camino, Lola, vale más de 1000 euros: los detalles
Lucía Pombo está en la recta final de su embarazo y, aprovechando que pronto dejarán de ser solo dos en casa, Álvaro López-Huerta y ella se encuentra en Comporta, Portugal, una de las zonas más paradisiacas del país, disfrutando de una escapada antes de la llegada de su bebé. Sobre la mesa, según se veía en sus redes, había café, dos zumos, tortitas, croissant y frutos rojos. Un desayuno muy de vacaciones, sin embargo, Rubén Bravo, nutricionista de la Clínica Evolution, le pone alguna que otra pega. “Es un desayuno con cero proteínas, salvo la leche que lleve el café, si es que lleva leche y no es una bebida vegetal”, dice.
El problema no es el croissant, es todo lo demás
El nutricionista no demoniza el capricho. De hecho, entiende perfectamente que en vacaciones apetezca desayunar distinto. “Dentro de que te quieras dar un capricho, puedes hacer un día: estoy de vacaciones, pues me pongo un croissant”, explica Bravo.
El problema, según él, es que casi todo el desayuno va en la misma dirección: harinas, azúcar y grasas poco interesantes. “La parte de las grasas es elevada, sobre todo por la bollería, por las tortitas y por ese croissant”, señala. Y añade que suelen ser grasas derivadas de la mantequilla o grasas vegetales, “grasas saturadas, que no son grasas saludables”.
También pone el foco en los zumos. Aunque sean naturales, no los ve como una opción tan inocente. “Un zumo no deja de ser agua con azúcar y con vitaminas”, resume. A eso se suma el azúcar de las tortitas, la miel, el azúcar glas y la propia receta del croissant. Su conclusión es clara: “Es un desayuno altísimo en harinas y altísimo en azúcares”.
Lo que sí salva del desayuno
No todo suspende. Bravo rescata los frutos rojos y la vitamina C de los zumos. “Sería un plato alto en vitaminas, especialmente vitaminas que aportan al sistema inmunológico y vitaminas antioxidantes”, explica. Aunque matiza: “Para mí es lo único bueno que tiene este desayuno”.
También hace un apunte sobre el café: “Espero que sea descafeinado porque la cafeína no se suele recomendar en mujeres embarazadas”. En consulta, cuenta, suelen recomendar retirar la cafeína o dejarla para momentos muy puntuales.
Cómo lo habría mejorado
La clave, según Bravo, sería “añadir proteína y cambiar parte del dulce por algo más completo”. En su primera propuesta mencionaba “jamón ibérico o salmón, pero en embarazo conviene ajustar mejor esas opciones. Para una gestante, sería más prudente apostar por huevo bien cocinado, jamón cocido, yogur proteico, queso pasteurizado, aguacate o frutos secos”, dice.
“Me falta la proteína”, insiste. “Bastaría, por ejemplo, con mantener el croissant y cambiar las tortitas por una tostada integral con aguacate y huevo, o por un yogur con frutos rojos. El desayuno seguiría siendo apetecible, seguiría sabiendo a vacaciones, pero sería mucho más equilibrado”, espeta.
La realidad es que la babymoon también está disfrutar. Solo que, si el desayuno va a ser la gasolina de una embarazada, mejor que no todo sea azúcar.
Qué es una babymoon y por qué todas la hacen
Este tipo de viaje se conoce como babymoon: una especie de luna de miel antes de que llegue el bebé. No es exactamente un viaje cualquiera, sino una pausa buscada para dormir, descansar, comer sin prisas y hacer planes tranquilos antes de que empiece la vida con recién nacido.
Lucía Pombo no es la única que se ha apuntado a esta tendencia. Su hermana María Pombo la hizo en México, Cristina Pedroche se escapó a Miami y Alexandra Pereira también compartió su babymoon por Europa. Rocío Osorno, durante su embarazo, también disfrutó de una escapada premamá a Madivas, que también fue su luna de miel. Vamos, que entre influencers ya es casi un clásico.