Jacob Elordi y los pueblos vascos donde crecieron su padre y su abuelo: qué visitar en ellos y donde están
Se trata de dos municipios vizcaínos bellísimos, con paisajes naturales increíbles y un apabullante patrimonio artístico
Jacob Elordi y su envidiable colección de bolsos de lujo: ellos también los llevan
El apellido del actor de ‘Frankenstein’, es una buena pista del lugar en el que hunde sus raíces la familia de Jacob Elordi. De hecho, el propio intérprete, nominado en los Globos de Oro y muy probablemente también en los Oscar, explicó en una entrevista concedida a ‘Fotogramas’ cómo su abuelo se marchó de Euskadi huyendo del régimen franquista, y justo por eso llegó a modificar su propia entrada en Wikipedia (donde se decía que Elordi tiene ascendencia española). Joaquín Elordi, aquel hombre que llegó a Australia con ocho dólares en el bolsillo y trabajó hasta que pudo llevarse a toda su familia, es originario de Ondarroa; el padre de Jacob nació en Markina-Xemein. Ambos municipios están muy cercanos, dentro de la provincia de Vizcaya pero muy próximos ya a Guipúzcoa. Se trata de dos rincones muy apetecibles para visitar: te contamos qué ver en cada uno de ellos.
Ondarroa: una bellísima localidad pesquera atravesada por una ría
Una de las características de muchas localidades de la costa de Euskadi es la abundancia de rías (ríos que desembocan en el mar formando paisajes espectaculares. Es el caso de Ondarroa, atravesada por el río Artibai. Su desembocadura forma una hermosa marisma, Aieri; no en vano, Ondarroa significa en vasco ‘boca de arena’. Ese paisaje lleno de accidentes geográficos ha hecho que a Ondarroa la atraviesen varios puentes. Uno de ellos, el de Itsas Aurre, está diseñado por el arquitecto Santiago Calatrava. Otros son el puente nuevo, el puente viejo o el puente de la playa, más conocido como plaiko zubixe, una plataforma giratoria inaugurada en 1927 que permite a los barcos pasar a la zona de atraque de la ría.
Pero, además de unos paisajes naturales increíbles, su patrimonio artístico es también digno de mención. Su casco histórico, con calles empinadas llenas de casas coloridas cubriendo la ladera de la montaña, es realmente espectacular. También merece la pena pasar por el conjunto muralístico de Kamiñaspi, con distintos murales que rinden homenaje a las mujeres y a los temas marineros y pesqueros. La torre de Likona, del siglo XV, perteneció a la familia de Ignacio de Loyola y es un gran ejemplo de arquitectura de la zona en la Baja Edad Media. También merece la pena, y mucho, ver la iglesia de Santa María, del siglo XV y el Antiguo Ayuntamiento, adosado a la iglesia y de estilo neoclásico.
Y ¿cuándo visitar Ondarroa? Cualquier época del año es perfecta para visitar este magnífico municipio, pero merece la pena conocer algunas de sus festividades, algunas de ellas ligadas a la pesca: el Carnaval, que se inicia con la llegada del lantzoi (un tipo de pez); el Antxoa Egune o día de la anchoa, el segundo sábado de mayo, con diversos eventos gastronómicos relacionados con este pescado; las fiestas de Kamiñaspi, el segundo fin de semana de junio; San Juan, con sus características hogueras, y el Zapato Azule o sábado azul, el último sábado de junio, con una marcha en bicicleta. Otras festividades son las fiestas patronales de la Virgen, el 15 de agosto, o el mercado de productos de Lea-Artibai, que se organiza el primer sábado de agosto e incluye regatas.
Markina-Xemein: cuna de pelotaris y punto clave del Camino de Santiago
Al sur de Ondarroa, a unos 14 kilómetros, se encuentra Markina-Xemein, el lugar que vio nacer al padre de Jacob Elordi. Su frontón de pelota vasca es conocido como “la universidad de la pelota”, ya que aquí han nacido muchísimos de los pelotaris más famosos. Pero Markina-Xemein también tiene edificios magníficos, ya que es zona de paso del Camino de Santiago y esto ha influido definitivamente en su arquitectura.
Entre los monumentos religiosos podemos encontrar la iglesia de Santa María de la Asunción del Xemein, del siglo XVI; un cementerio de estilo neoclásico considerado monumento nacional o San Miguel de Arretxinaga, una construcción hexagonal del siglo XVII que rodea un conjunto megalítico natural realmente espectacular. Las torres de Antxia, Barroeta o Ugarte, además de diversos palacios como Solartecua, Murga, Andonaegi (barrocos) o Ansotegi (gótico) son algunos ejemplos de arquitectura civil. También hay edificios rurales magníficos, como el hórreo de Barinaga.
Al igual que sucede con Ondarroa, en verano se concentra la mayor parte de festividades de Markina-Xemein. La principal es la de la Virgen del Carmen, a mediados de julio. Después, cada barrio tiene su fiesta propia: desde San Juan, el 24 de junio, hasta San Miguel Arcángel, el 29 de septiembre, todo el verano está salpicado de fiestas en honor a los santos de sus respectivas ermitas.