Astroturismo

Especial Astroturismo: 10 destinos para vivir el eclipse de sol del 12 de agosto sin arruinarse

Lugares para ver el eclipse de sol del 12 de agosto
El eclipse de sol tendrá lugar el 12 de agosto. Pexels/Instagram
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MadridMirar al cielo será uno de los grandes planes de este verano. El próximo 12 de agosto, España vivirá un eclipse total de Sol que cruzará parte del país de oeste a este y podrá contemplarse desde numerosos puntos de la Península y Baleares. No será una cita cualquiera, pues habrá que remontarse más de un siglo para encontrar un fenómeno similar visible desde la España peninsular.

Según los datos del Instituto Geográfico Nacional, la franja de totalidad atravesará lugares como A Coruña, Asturias, Cantabria, el País Vasco, Aragón, la Comunidad Valenciana y Baleares. Además, el eclipse llegará al final de la tarde, poco antes de la puesta de sol. Por eso, el lugar elegido tendrá más importancia que nunca: el horizonte oeste deberá quedar despejado.

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Un fenómeno que no ha sucedido desde 1905

“Un mirador elevado, una playa bien orientada o una embarcación pueden marcar la diferencia”, explica Marie Ducos, tarotista positiva y astróloga, con quien en Divinity hemos hablado para acercarnos al fenómeno desde una perspectiva diferente. Porque, más allá de la astronomía, este eclipse también se presenta como una oportunidad para viajar, salir de la rutina y vivir un momento difícil de repetir.

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El eclipse que ha convertido el astroturismo en tendencia

El interés por observar eclipses, lluvias de estrellas, auroras boreales y otros fenómenos celestes ha hecho crecer el denominado astroturismo. Se trata, más bien, de una forma de viajar en la que el cielo se convierte en el principal atractivo del destino. En el caso del eclipse del 12 de agosto, la fecha invita a convertir la observación en una pequeña escapada de verano. Muchos viajeros han adaptado sus vacaciones para encontrarse dentro de la franja de totalidad y contemplar cómo la Luna cubre por completo el disco solar durante unos instantes.

Desde Freedome, plataforma especializada en experiencias al aire libre en España e Italia, han detectado este creciente interés. “Cada vez más viajeros buscan experiencias que les permitan conectar con momentos únicos e irrepetibles. El eclipse representa una oportunidad extraordinaria para combinar naturaleza, aventura y observación astronómica en una sola actividad”, explican desde la compañía.

Gafas homologadas, imprescindibles

Una de sus propuestas consiste en observarlo desde una lancha en aguas de Mallorca. La idea permite alejarse de las zonas más concurridas y, al mismo tiempo, conseguir una vista limpia del horizonte. Aunque, eso sí, no es imprescindible contratar una gran experiencia para disfrutarlo. Una cala bien orientada, un paseo marítimo o un mirador público también pueden convertirse en un observatorio privilegiado.

Cómo verlo bien y gastar menos

La seguridad tampoco admite atajos. Durante las fases parciales hay que utilizar gafas específicas para eclipses ya que las gafas de sol normales no sirven. Tampoco se debe mirar a través de cámaras, prismáticos o telescopios sin filtros solares adecuados. Las gafas únicamente pueden retirarse durante la totalidad y deben volver a colocarse cuando reaparezca el primer punto de luz.

En cuanto al alojamiento, no es imprescindible dormir junto al mirador más famoso ni pagar un extra por estar en primera línea. Desde B&B Hotels nos recomiendan elegir una base cómoda y bien comunicada desde la que sea fácil desplazarse hasta el lugar de observación. Su fórmula es sencilla: "smart simplicity" , o lo que es lo mismo, dormir bien y moverte fácil. De hecho, la cadena aconseja buscar un hotel que permita mantener cierta flexibilidad y preparar más de una localización, por si cambia el tiempo o el primer punto elegido está demasiado concurrido.

La ubicación, eso sí, debe decidirse pensando en el eclipse. Conviene comprobar que el alojamiento se encuentre dentro de la franja de totalidad o lo bastante cerca para llegar sin complicaciones, y que desde allí resulte sencillo acceder a una playa, una llanura o un mirador con el horizonte oeste despejado. B&B Hotels propone establecimientos como los de A Coruña Aeropuerto, Oviedo, Castellón, Zaragoza o Tarragona como posibles bases desde las que organizar el desplazamiento.

Diez destinos costeros para disfrutar del eclipse

1. Ferrol y la playa de Doniños. Su amplitud y sus vistas abiertas al Atlántico hacen de Doniños un lugar privilegiado para esperar el eclipse junto al mar.

2. A Coruña. La Torre de Hércules, el monte de San Pedro y las playas de Riazor y Orzán ofrecen diferentes escenarios desde los que mirar al cielo.

3. Luarca. El puerto, los acantilados y los miradores de esta villa asturiana permiten disfrutar del fenómeno rodeados de un paisaje especialmente fotogénico.

4. Gijón. La playa de San Lorenzo y el cerro de Santa Catalina son dos lugares muy apetecibles para contemplar el eclipse sin alejarse de la ciudad.

5. Ribadesella. La playa de Santa Marina y la desembocadura del Sella forman un escenario natural perfecto para esperar la llegada del atardecer.

6. San Vicente de la Barquera. Sus playas y espacios abiertos, con los Picos de Europa como telón de fondo, regalan una de las imágenes más bonitas de Cantabria.

7. Santander y El Puntal. El Puntal destaca por su ambiente marinero y sus vistas despejadas sobre la bahía, aunque habrá que comprobar la orientación del punto elegido.

8. Laredo. La extensa playa de La Salve ofrece amplitud y buenas vistas hacia el oeste para disfrutar del fenómeno junto al Cantábrico.

9. Peñíscola y Vinaròs. Peñíscola aporta el atractivo de su castillo, mientras que las calas y el paseo marítimo de Vinaròs invitan a vivir una escapada más relajada.

10. Palma de Mallorca. La combinación del eclipse con la puesta de sol sobre el Mediterráneo podrá contemplarse desde la costa o desde una embarcación, como propone Freedome.

La otra ‘perspectiva’ del eclipse

Pero eso no es todo. En Divinity hemos querido contemplar este acontecimiento desde otras perspectivas y tras hablar con Marie Ducos, apostamos por observar el eclipse rodeados de naturaleza ya que "puede cambiar por completo la manera de vivirlo".

“Poder ver un eclipse total en plena naturaleza, rodeados de vegetación, fauna o agua, aumenta muchísimo la conexión con el entorno. Es un acontecimiento de gran magnitud que nos puede asombrar y provocar una respuesta emocional muy profunda”, explica.

Marie considera que esa sensación puede intensificarse al estar lejos de los espacios cotidianos. “Ante un fenómeno así, podemos sentirnos muy pequeños frente a los ciclos de la Tierra. De alguna manera, aparece una sensación de humildad porque estamos contemplando algo que no podemos controlar y que nos recuerda que hay muchos procesos naturales por encima de nosotros”.

Viajar expresamente para observarlo también añade, según señala, una dimensión especial a la experiencia. “Organizar un viaje para ver el eclipse significa romper con la rutina y abandonar durante unos días nuestra forma habitual de vivir. Eso puede transformar el acontecimiento en una especie de rito de paso personal. Ya no estás en casa ni dentro de un entorno que conoces y controlas, así que la mente está más abierta y receptiva”.

Para Marie, el desplazamiento no es únicamente físico. “El viaje puede terminar convirtiéndose también en un recorrido emocional. Estás más disponible para observar lo que sucede, para escuchar cómo te sientes y para dejarte sorprender. Todo ello puede hacer que el eclipse se viva con una actitud más consciente, abierta y humilde”.

Desde la astrología -una disciplina simbólica que no forma parte de la astronomía científica-, el eclipse se producirá en Leo, signo tradicionalmente relacionado con la identidad, la creatividad y la manera de mostrarse ante los demás. “Podría interpretarse como un momento en el que la luz de la identidad queda temporalmente cubierta por el mundo emocional. Es una invitación a bajar un poco el ego y prestar atención a lo que solemos mantener en un segundo plano”, apunta Marie.

Aunque las lunas nuevas suelen asociarse con los deseos y los comienzos, ella aconseja tomarse el eclipse con más calma. “Yo no lo utilizaría para intentar manifestar muchas cosas, sino para parar. Puede ser un buen momento para meditar, observar los pensamientos y preguntarse qué patrones, orgullos o bloqueos queremos dejar atrás”.

Una práctica sencilla consiste en escribir en un papel aquello que se desea soltar y, después, romperlo o desecharlo de manera consciente. Marie también recomienda evitar conversaciones especialmente tensas y reservar unos minutos para descansar. En realidad, no hace falta organizar un ritual elaborado: sentarse frente al mar, respirar y observar el cambio de luz puede ser más que suficiente.