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Moaña, el refugio gallego de Alberto Núñez Feijóo: una casa de piedra con jardín frente a la ría de Vigo

Feijoo y Moaña. Instagram / Concello de Moaña
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MadridCon las elecciones generales convocadas para el próximo 29 de noviembre, Alberto Núñez Feijóo vuelve a tener por delante semanas de actos, entrevistas y una agenda que deja poco margen para otros planes. El presidente del PP vive en Madrid, en el barrio de El Viso, pero mantiene un vínculo con Galicia que va mucho más allá de su trayectoria política. Allí, en Moaña, tiene uno de los lugares a los que regresa para pasar tiempo con su pareja, Eva Cárdenas, y su familia.

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No hablamos de un destino elegido al azar. Feijóo presidió la Xunta durante más de una década y Galicia sigue formando parte de su vida, aunque ahora su actividad se concentre en la capital. Para sus estancias junto al mar, la familia cuenta con una vivienda en este municipio pontevedrés de la península del Morrazo, situado en la orilla norte de la ría de Vigo. Y, claro, el paisaje cambia bastante respecto a Madrid.

Una casa de piedra junto a la ría

La vivienda pertenece a Eva Cárdenas, pareja del dirigente popular, que la adquirió en 2019. Está en la parroquia de Tirán, cerca de la playa de O Con, y las informaciones publicadas la describen como una vivienda de piedra de unos 150 metros cuadrados sobre una parcela de aproximadamente 700.

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El inmueble fue construido en los años setenta y necesitaba una rehabilitación cuando lo compró la empresaria. La finca tiene jardín y vistas a la ría, dos de sus grandes atractivos. Porque aquí buena parte del interés está precisamente fuera: en el espacio para disfrutar al aire libre y en la cercanía del mar. Del interior se sabe bastante menos, ya que no hay un recorrido público que permita conocer su decoración actual. El jardín, en cambio, está distribuido en varios niveles, con camelias y setos de boj. Entre la piedra de la casa, el verde de la finca y la ría al fondo, el entorno tiene bastante que ofrecer sin necesidad de entrar en el salón.

Moaña, un lugar al que apetece volver

No es de extrañar que Feijóo haya elegido esta localidad para sus estancias en Galicia. Moaña reúne muchos de esos planes que apetecen cuando uno tiene unos días libres: acercarse a la playa, pasear junto al mar o sentarse a comer sin mirar tanto el reloj. A eso se suma su ambiente marinero, con barcos, bateas y una actividad pesquera que sigue formando parte de la vida del pueblo.

Sus veinte kilómetros de costa dan para mucho, aunque no hace falta recorrerlos todos para disfrutar del entorno. La playa de O Con queda cerca de la casa y el paseo marítimo que atraviesa el centro, entre Meira y O Con, permite caminar con la ría siempre a la vista. Es fácil entender el atractivo de tener un plan así a mano, especialmente cuando el resto del año toca encajar cada compromiso en la agenda.

Y, por supuesto, Feijóo no es el único que encuentra motivos para acercarse. Moaña participa del auge turístico de O Morrazo y en verano suma visitantes, veraneantes y familias con segunda residencia. Eso sí, su apuesta también pasa por atraer viajeros fuera de los meses de playa, con propuestas gastronómicas, culturales e históricas que dan razones para conocerla en otras épocas. Porque el encanto del pueblo no desaparece cuando termina agosto.

Para quienes prefieren caminar entre árboles, la ruta del río da Fraga ofrece un cambio de escenario, con vegetación de ribera, pequeñas cascadas, molinos y puentes. Y si apetece un día de ciudad, Vigo está al otro lado de la ría, conectada también por barco. Hay opciones para alternar planes sin que las vacaciones tengan que convertirse en otra agenda llena de obligaciones. No cabe duda de que, con las elecciones de noviembre por delante, a Feijóo le esperan semanas intensas. Cuando pueda volver a Moaña, la familia seguirá teniendo a mano el jardín, la playa y esos paseos junto al agua. Un cambio de ritmo que se entiende bastante bien, incluso sin conocer cómo está decorado el salón de su casa.