Pies planos en niños, un problema común que debe corregirse a tiempo: ¿cuándo acudir al pediatra?

  • El pie plano será una complicación que se puede dar desde el nacimiento o desarrollarse con el paso del tiempo.

  • Lo más importante será buscar un diagnóstico a tiempo, ya que el tratamiento será esencial para corregir el problema.

  • Los tratamientos incluirán la creación de una plantilla personalizada y hasta pasar por quirófano.

La mayoría de preocupaciones que suelen tener los padres, en los primeros años de vida de sus hijos, son aquellas que tienen que ver con su desarrollo. Así, por ejemplo, se podrán preguntarán por qué su pequeño tiene el pie con demasiada curva o, incluso, muy plano. Los pies planos son aquellos que presentan una bóveda plantar con menos altura de lo normal, algo que suele acompañarse con un aumento de la anchura de la zona del mediopie, debido a la caída del arco a la zona interna.

Esta complicación puede provocar cierto dolor, aunque sí que es cierto que permitirá hacer una vida totalmente normal. Eso sí, será imprescindible acudir a un especialista para saber qué tipo de pie plano tiene y cuál será el mejor tratamiento. Así, una detección temprana permitirá que el pequeño se desarrolle con total normalidad siguiendo una serie de consejos y el tratamiento recomendado.

Cuándo se puede considerar 'pie plano'

Como ya hemos comentado, un pie plano se produce con el descenso de la bóveda plantar y se da cuando se tiene menos arco de la habitual. Es decir, el eje del pie se cae hacia dentro, más concretamente, hacia el dedo gordo. Estas características lo convierten en un pie ‘diésel’, ya que aguanta más kilómetros, pero no suelen ser excesivamente rápidos. Para saber si tenemos pie plano o no será muy importante conocer sus síntomas. Uno de los más evidentes será que se aprecie menos arco de lo normal, aún así existen otros signos.

Así, los niños que tengan este problema podrán presentar un dolor en la musculatura de la zona interna de la pierna, ya que al estar trabajando de forma forzada se produce una tendinitis. Será aquí cuando aparezca el dolor y el pie caerá hacia dentro. También, se pueden producir molestias en el dorso al hundirse el pie. De esta forma, los huesos de la zona dorsal arriba se pellizcan y se producen picos artrósicos.

Cuáles son las causas de esta complicación

Lo más normal será que se nazca con el pie plano, aunque este irá evolucionando con el paso del tiempo, ya que se trata de un pie plano flexible. Esto se va corrigiendo, aunque se puede dar el caso de que un adulto, con un pie normal, desarrolle un pie plano debido a una disfunción tibial posterior, lo que significará que el músculo que sujeta el arco deja de trabajar provocando que el pie cada vez caiga más hacia dentro. Será muy importante un buen diagnóstico para poder corregir el problema desde bien pronto.

Cómo se diagnostica

Para diagnosticarlo existen distintos sistemas de análisis de la huella con plataforma de presiones gracias a los cuales se verá en el ordenador cómo es la huella y se podrá determinar su diagnóstico. Eso sí, la gravedad de pie plano dependerá de su tipología. Para saber de qué tipo se trata, si flexible, semi flexible o rígido, se realizan diferentes test biomecánicos.

El test de Jack consiste en subir el dedo gordo del paciente y se tiene que formar el arco. Si no fuera así sería positivo. Por su parte, el Heel Rise Test se realiza al ponerse de puntillas, cuando se tiene que poner un arco y el talón tendrá que moverse hacia afuera. Si no se forma será positivo. En el caso de que los dos test sean negativos se tratará de un pie plano flexible. Esto tendrá un diagnóstico bastante positivo y no se tendrá que desarrollar el pie plano durante la edad adulta.

Si ambos test son positivos se tratará de un pie rígido y habrá necesidad de operar. Esta complicación puede deberse a dos causas, como puede ser que el astrágalo esté verticalizado o que nos encontremos con una coalición tarsal, es decir, que dos huesos del pie se han creado unidos y no cogen la forma del puente. Por último, en el caso de que salga un test positivo y otro negativo se tratará de un pie semiflexible y que, con un buen tratamiento, se podrá llegar a corregir sin necesidad de pasar por quirófano.

El tratamiento

Para tratarlo, a partir de los cuatro años, se podrá indicar unas plantillas personalizadas para cambiar los ejes de la alineación del pie. En adultos será importantísimo realizar una plantilla personalizada para minimizar las consecuencias. Además, los tratamientos deberán asociarse con ejercicios tanto de estiramientos como de potenciación. Eso sí, la operación sería una opción, aunque no siempre recomendada.

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