En primera persona: cómo es el sexo durante en el embarazo

  • Muchas son las dudas que existen sobre el sexo y el embarazo: ¿Haré daño al bebé? ¿Provocaré el parto?

  • "Durante el embarazo tuve mis mejores orgasmos"

Tras quedarse embarazadas, muchas mujeres se plantean diferentes dudas. Entre ellas, si podrán seguir practicando sexo durante los meses de gestación. Lo primero que hay que tener en cuenta es que tu bebé se encuentra protegido por el líquido amniótico del útero, así como por los fuertes músculos del mismo. Por tanto, la actividad sexual no afectará a tu bebé, siempre que no te encuentres con complicaciones como parto prematuro o problemas en la placenta.

"Las relaciones sexuales fueron de menos a más durante las semanas de gestación", explica Carmen. "Según iba creciendo la tripa, me daba más miedo hacer daño al bebé; además, tampoco me encontraba del todo cómoda con mi cuerpo", aclara. "Por la parte del padre, él pensaba que nos podía dañar a mi y a mi bebé", añade.

Pese a que en principio no supone peligro alguno, sí es cierto que el sexo podrá suponer un riesgo cuando hay posibilidad de aborto espontáneo, si existe un sangrado o flujos vaginales, si se produce la pérdida de líquido amniótico o placenta previa o si se padece de una enfermedad de transmisión sexual. Para los embarazos de riesgo tendrá que ser el ginecólogo quien valore la situación.

¿Puedo mantener relaciones sexuales?

Sí es cierto que durante el embarazo se tendrá que adaptar el modo en el que se lleven a cabo las relaciones sexuales, aunque no con el fin de no molestar al bebé, si no de sentirse una más cómoda. Durante los meses de gestación, el deseo sexual de la mujer puede variar. Además, y sobre todo durante el primer trimestre, los síntomas de las embarazadas pueden afectar en el deseo de mantener relaciones sexuales.

Los síntomas suelen desaparecer durante el segundo semestre. Por ello, se podrá recuperar la normalidad en la medida en el que el crecimiento de la tripa y la evolución del cuerpo lo permita. Durante el embarazo aumenta el volumen de sangre de la mujer y la mayor parte del flujo sanguíneo se dirige a la zona de la pelvis; es probable que se alcance el orgasmo con mayor intensidad o con más facilidad. "Durante mi embarazo, los orgasmos fueron más intensos y cortos", explica Carmen. "Además, cuando los tenía el niño no paraba de moverse", apostilla.

Las posturas

Durante el tercer trimestre se podrá producir, de nuevo, la falta de deseo sexual; aunque suele ser en situaciones puntuales. En este caso, la pareja tendrá que buscar la postura que mejor se adapte a ello. Las mejores, en este caso, serán aquellas que en las que la mujer está encima, en las que el hombre se sitúa en la espalda de la mujer o en las que se apoya sobre las manos y las rodillas.

En cualquier caso, el sexo debe basarse en una buena comunicación entre la pareja, buscando la comprensión y la satisfacción de ambos. El sexo oral, como el anal también es seguro durante el embarazo.

¿Preservativos?

Será muy importante la utilización de preservativos, ya que una ETS durante el embarazo puede causar graves problemas a la madre y al bebé. Habrá que evitar todas las formas de sexo si la otra persona tiene una infección de transmisión sexual activa o recién diagnosticada. Por ello, tendrás que utilizar condón si no estás en una relación mutuamente monógama o si tienes relaciones con una nueva pareja durante los meses de gestación.

Tanto la estimulación mamaria como los orgasmos femeninos pueden causar contracciones uterinas. Tu médico te podrá prohibir mantener relaciones si tienes sangrado vaginal, si estás perdiendo líquido amniótico, si el cuello uterino comienza a abrirse prematuramente, si la placenta cubre la abertura cervical o se tienen antecedentes de parto prematuro.

Las ventajas

El sexo podrá proporcionar grandes ventajas a las mujeres embarazadas. Las relaciones sexuales provocan la liberación de las endorfinas, que son agentes de la felicidad y el bienestar. Esto ayudará a la madre a liberar tensiones y a mejorar su estado psicológico. No hay que olvidar que el estado mental de la madre afectará de forma directa al niño.

¿Puede provocar un parto espontáneo?

Uno de los mitos que más se escucha respecto al sexo en el embarazo es si este puede provocar un parto espontáneo. Las contracciones que pueden sentirse durante y después de las relaciones sexuales son totalmente distintas a las del trabajo de parto. Además, a muchas mujeres que se encuentran en sus últimos días de gestación, se les recomiendan que mantengan relaciones para que no se tenga que inducir el parto.

Aún así, sí que existen distintos tipos de señales que el cuerpo te manda si hay algún problema durante el sexo. El sangrado intenso, la pérdida de líquido amniótico o los dolores abdominales fuertes serán señal de preocupación. Si le sucede, deberá acudir a un especialista. Aunque sí es normal tener cierto manchado o cierto dolor abdominal tras mantener relaciones, pero reducido.

¿Cuándo podré volver a tener sexo?

Tras el parto, lo mejor será consultar a tu médico cuándo podrá volver a mantener relaciones sexuales. Lo normal será seis semanas después de dar a luz. Después de que tu cuerpo se haya recuperado podrás notar diversos cambios. Entre ellos, la sequedad vaginal, debilidad en los músculos vaginales o pérdida del deseo sexual.