Las zapatillas barefoot baratas que no parecen barefoot y son tendencia, a juicio de una podóloga
Analizamos las ‘barefoot’ baratas para comprobar si cumplen realmente con los criterios técnicos del calzado minimalista
Ir "casi" descalzos está de moda: Letizia y otros famosos que se han sumado la tendencia 'barefoot'
Caminar descalzo ha sido durante siglos la forma natural de desplazarse para el ser humano, sin embargo, la vida moderna y especialmente debido al uso de un tipo de calzado rígido, estrecho o con tacón, la biomecánica del pie se ha visto modificada. En los últimos años, fisioterapeutas y podólogos han recuperado el interés por esta práctica debido a sus beneficios para la salud musculoesquelética, una tendencia en la que han caído numerosos famosos, aunque hacerlo en entornos urbanos no siempre es viable.
Caminar sin zapatos tiene ventajas claras para el organismo porque al no existir estructuras rígidas que limiten el movimiento, el pie trabaja de forma más activa fortaleciendo los músculos de la planta, el tobillo y la pierna. Este tipo de movimiento natural también favorece una postura más alineada, ya que el cuerpo distribuye el peso de manera más equilibrada desde el talón hasta los dedos, además, la ausencia de suelas gruesas aumenta la propiocepción (la capacidad del cuerpo para percibir el terreno), lo que ayuda a mejorar el equilibrio y a desarrollar una pisada más eficiente y natural.
A pesar de todos estos beneficios, los especialistas también advierten de que caminar descalzo no está exento de inconvenientes. En entornos urbanos o en espacios públicos existe una mayor exposición a microorganismos que pueden provocar infecciones bacterianas, micóticas o víricas. Además, hay que añadir riesgos evidentes como cortes, golpes o el contacto con superficies muy duras o contaminadas
En este contexto es donde cobran protagonismo los zapatos ‘barefoot’ (también llamados minimalistas), un término que literalmente significa “pies descalzos”, y que se refiere a un tipo de calzado diseñado para respetar la anatomía natural del pie y reproducir la sensación de caminar sin zapatos, pero añade una capa de protección frente al suelo.
Aunque a simple vista pueden parecer unos zapatos convencionales, el diseño del calzado ‘barefoot’ sigue una serie de principios biomecánicos muy concretos. El primero es la suela fina y flexible, que permite sentir el suelo y facilita el movimiento natural del pie, favoreciendo el fortalecimiento muscular y mejorando la estabilidad al caminar. Otra es el llamado ‘drop cero’, es decir, la ausencia de diferencia de altura entre el talón y la punta del pie, que ayuda a mantener una alineación corporal más natural y reduce la tensión en las articulaciones. Finalmente, también es fundamental una puntera ancha que respete la anatomía del pie y permita que los dedos se abran libremente, esencial para mejorar el equilibrio y evitar compresiones.
A estas características se suman otros elementos habituales en el calzado minimalista, como son la ligereza, la fabricación con materiales transpirables y la flexibilidad, que permite que el zapato se doble fácilmente siguiendo el movimiento natural del pie.
En lo que coinciden los expertos es en la necesidad de adaptarse progresivamente a este tipo de calzado, porque después de años utilizando zapatos con amortiguación o con tacón, el pie necesita un periodo de transición para fortalecer su musculatura y evitar sobrecargas. Lo ideal es comenzar utilizando los ‘barefoot’ para dar paseos cortos aumentando progresivamente el tiempo de uso cada semana. Es importante descansar si se nota alguna molestia, porque no todos los pies son adecuados para el cambio y en algunos casos, para esta transición, es necesario un acompañamiento profesional.
La popularidad de este tipo de calzado ha animado a que muchas marcas hayan incorporado modelos inspirados en esta filosofía, y a ellas se suman ahora Zara y Lefties. Ana Sánchez Manzorro, podóloga, analiza sus modelos para comprobar si cumplen realmente con los criterios técnicos del calzado minimalista.
Los barefoot de Zara y Lefties
Las propuestas de Zara son tres modelos (29,95 euros, 35,95 euros y 45,95 euros) de deportivas que cumplen con algunas de las características de los zapatos ‘barefoot’, ofreciendo una pisada más natural. Cuentan con una puntera amplia con espacio para el libre movimiento de los dedos, una diferencia de altura mínima entre el talón y parte delantera, suela flexible con efecto engomado y una plantilla Ortholite extraíble y plana sin detalle anatómico.
Lefties cuenta con dos modelos de deportiva ‘barefoot’ (22,99 euros y 19,99 euros). Ambas son diseños de horma ancha y redondeada con más espacio para libre movilidad de los dedos, con cierre mediante cordones elásticos y tira adherente para proporcionar mayor sujeción y seguridad, plantilla plana sin conformar, suela completamente plana (drop cero) y totalmente flexible.
La podóloga afirma que "estas deportivas cumplen los tres puntos fuertes de los zapatos ‘barefoot’: la suela, el ‘drop cero’ y la puntera amplia". Las suelas son flexibles y se pueden doblar con facilidad. Todas cumplen con el ‘drop cero’, sin elevación del talón, y las tres cuentan con una puntera amplia que permita mover los dedos con libertad.
Además, ninguno de ellos cuenta con soportes rígidos o estructuras que puedan inmovilizar el pie, ya que el objetivo del barefoot es precisamente permitir que la musculatura trabaje de forma natural.