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Los looks de Meryl Streep y Anne Hathaway en su gira promocional: nada es casual en sus apuestas

Meryl Streep y Anne Hathaway en la promoción de El diablo se viste de Prada 2
Meryl Streep y Anne Hathaway en la promoción de El diablo se viste de Prada 2. Getty Images
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La promoción de El diablo se viste de Prada 2 se ha convertido, incluso antes de su estreno, en el gran acontecimiento de moda de la primavera. Dos décadas después del fenómeno que marcó a toda una generación, el regreso de la historia protagonizada por Meryl Streep, Anne Hathaway, Emily Blunt y Stanley Tucci no solo promete repetir su éxito en taquilla, sino también revalidar su impacto en la industria del estilo.

El tour internacional, impulsado por 20th Century Fox, ha recurrido Ciudad de México, Tokio y Seúl, continuará en Shanghái, Nueva York o Londres, y culminará el próximo 1 de mayo con un estreno que ya genera expectación. Pero más allá del cine, hay un relato paralelo que está captando toda la atención, el duelo estilístico perfectamente orquestado entre sus dos protagonistas y todo indica que este pulso estilístico seguirá evolucionando.

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La primera entrega de la película dirigida por David Frankel, en la que el personaje de Miranda Priestly parece estar inspirado en Anna Wintour, ya hizo historia por contar con uno de los vestuarios más caros jamás vistos en cine, con más de cien firmas implicadas. Todo apunta a que esta segunda parte no solo igualará, sino que superará ese récord porque firmas como Stella McCartney, Dolce & Gabbana, Balenciaga, Chanel o Prada están marcando el ritmo de una promoción que ya es historia de la moda reciente.

El regreso del ‘method dressing’ con un giro cromático

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Como ya hicieran figuras como Margot Robbie en “Barbie” o Zendaya en sus giras promocionales de “Dune” y “Rivales”, Streep y Hathaway han adoptado el ‘method dressing’, que consiste en vestir en sintonía con sus personajes, consiguiendo que Miranda Priestly y Andrea Sachs vuelvan a la vida no solo en pantalla, sino también en cada aparición pública.

Sin embargo, hay un elemento que eleva esta estrategia, el uso deliberado del color. En cada parada del tour, las actrices juegan a un contraste perfectamente calculado, en el que si una viste de negro, el color icónico del poder y la sobriedad de Miranda, la otra responde con el rojo, un color más audaz y vibrante, alternando sus papeles incluso en el mismo día. Este diálogo cromático, lejos de ser casual, se ha convertido en el hilo conductor de toda la promoción. Negro frente a rojo. Clasicismo frente a modernidad. Miranda frente a Andrea.

Meryl Streep y Anne Hathaway en la promoción de El diablo se viste de Prada 2

Detrás de esta narrativa estética están dos nombres clave, Micaela Erlanger, responsable del armario de Streep, y Erin Walsh, al frente de los looks de Hathaway. Juntas han construido una puesta en escena donde cada estilismo parece responder al anterior, porque si algo está quedando claro en esta promoción es que la moda no es solo vestuario, es narrativa, estrategia y espectáculo. Y en este caso, también un juego perfectamente sincronizado en el que, cuando una se viste de negro, la otra responde de rojo.

Los looks en Ciudad de México que iniciaron el duelo

El tour arrancaba el 30 de marzo en Ciudad de México, con dos escenarios cargados de simbolismo: la Casa Azul de Frida Kahlo y el Museo Anahuacalli de Diego Rivera.

Meryl Streep y Anne Hathaway en la promoción de El diablo se viste de Prada 2

En la primera parada, Streep apostaba por el rojo absoluto con un conjunto rojo de traje y blusa con lazada al cuello de Dolce & Gabbana, zapatos de tacón de aguja y puntera afilada de Aldo y gafas de sol cat-eye de Emanuelle Khanh. Hathaway, en cambio, encarnaba la sofisticación con un vestido negro con cinturón de maxi-hebilla y zapatos negros, ambos firmados por Schiaparelli, y gafas de sol de Bvlgari. Negro frente a rojo. El juego quedaba inaugurado.

Meryl Streep y Anne Hathaway en la promoción de El diablo se viste de Prada 2

Ambas actrices optaron por un cambio de look antes de ir al Museo Anahuacalli, donde fueron homenajeadas con un desfile de 20 diseñadores mexicanos. En esta ocasión era Meryl Streep quien optaba por un vestido negro de estilo camisero firmado por Schiaparelli, mientras que Anne Hathaway sacaba su lado más desenfadado con un minivestido de lentejuelas y maxi botas, ambos de Stella McCartney. El intercambio de roles confirmaba que nada estaba improvisado.

Los looks en Tokio se sofistican en clave opuesta

Meryl Streep y Anne Hathaway en la promoción de El diablo se viste de Prada 2

En el evento celebrado en el Roppongi Hills Arena de Tokio, la narrativa se mantuvo intacta. Streep optó por un total look de de la colección Métiers d’Art de Chanel firmado por Matthieu Blazy, reafirmando su vínculo con la elegancia clásica. Repitiendo la estrategia seguida en Mexico, Hathaway apostaba por un vestido escultórico del nuevo Valentino bajo la dirección de Alessandro Michele. De nuevo, el intencionado contraste en el que si una evocaba tradición y estructura, la otra abrazaba volumen y modernidad. Negro y rojo, reinterpretados desde códigos distintos.

Los looks en Seúl confirman la estrategia

Meryl Streep y Anne Hathaway en la promoción de El diablo se viste de Prada 2

En Seúl, el juego alcanzó uno de sus puntos más interesantes con rueda de prensa de día y alfombra roja de noche. Durante la rueda de prensa diurna, Streep volvía al rojo con un traje de chaqueta de escote amplio firmado por Prada, un guiño directo al universo de la película, mientras Hathaway optaba por un estilismo en blanco y negro con un voluminoso top y un pantalón de cuero de la firma Vaquera y zapatos de Balenciaga.

Meryl Streep y Anne Hathaway en la promoción de El diablo se viste de Prada 2

Sería en la alfombra roja nocturna donde el intercambio se haría más evidente, con Streep abrazando el negro riguroso con un look de Celine, mientras Hathaway deslumbraba con un vestido rojo carmín de Balenciaga. Una vez más se cumplía la regla que parecen tener pactada y es que cuando una se oscurece, la otra brilla.