Cómo ir vestida a la Feria de Jerez: diferencias con la de Sevilla, según el diseñador Iván Campaña y la periodista Rocío Ponce
Más abierta que Sevilla, pero con mucho estilo. Si vas a la Feria de Jerez este año, así es como tienes que vestir, según dos expertos en moda flamenca
Aciertos y errores de la Feria de Abril 2026
Hay ferias a las que se va (o ni eso) y ferias que se viven. La de Jerez pertenece claramente a las segundas. La Feria de Jerez, también conocida como la feria del caballo y que este año se celebra del 9 al 16 de mayo 2026, tiene albero, caballos, vino fino, casetas abiertas, algo que no comparte con la de Sevilla. Menos rígida, más accesible, quizá menos pendiente de la norma no escrita de cómo se tiene que ir vestida a una feria. Pero eso no significa que vestirse para la Feria de Jerez sea ponerse cualquier cosa. Allí también hay códigos, solo que se llevan con otra naturalidad.
El diseñador andaluz Iván Campaña, especializado en moda flamenca y aflamencada y que ha vestido a famosas como a Eva González, Cristina Pedroche o Isabel Pantoja, prefiere no hablar de rivalidad entre una y otra, como se muestra en ocasiones en redes sociales. “Creo que no hay que tener rivalidad en ninguno de los aspectos con las ferias, cada una tiene su esencia y su color”, explica. Para él, la diferencia está en el tono: “La Feria de Sevilla tiene una estructura muy marcada y un protocolo muy estricto. La Feria de Jerez creo que permite cierta libertad, pero siempre he pensado que Jerez tiene una clase a la hora de plantear cualquier acto y el público de Jerez es maravilloso”.
También Rocío Ponce, periodista experta en moda flamenca, andaluza y gran conocedora de las pasarelas como SIMOF o We Love Flamenco, nos cuenta que “a quien le gusta la feria quiere ir a todas las posibles: Jerez, Sevilla, Córdoba, Málaga… Lo que sí es verdad es que cada feria tiene su propio estilo”, apunta. En Jerez, además, hay una diferencia que cambia mucho la experiencia: las casetas son más abiertas. “No hay tanta restricción ni un ambiente tan privado como puede ocurrir en Sevilla. Es más fácil llegar y disfrutar de la caseta en la que te sientas cómoda”.
Jerez es más libre, pero no todo vale
Que Jerez sea más abierta no quiere decir que no tenga su propio dress code. Lo tiene, aunque quizá sea menos evidente que el de Sevilla. Es una feria con margen para jugar, para ir un poco menos encorsetada, para permitirse un look aflamencado o una interpretación más personal. Pero siempre desde el respeto a una estética con mucha historia.
Iván Campaña lo resume muy bien cuando habla de la diferencia entre ir vestida de flamenca e ir disfrazada. “Cualquier tipo de disfraz se enmarca en el carnaval. El vestido de flamenca, aunque siga tendencias que cada año van marcando las pasarelas, siempre tiene que tener un hilo conductor: resaltar la belleza de la mujer”. Esa frase explica casi todo. Un traje de flamenca no debería esconder a quien lo lleva, ni convertirla en un personaje. Debería acompañarla.
Por eso, uno de los errores más habituales está en pasarse. “A veces no vemos el vestido de flamenca. Cuando empezamos a colocarnos demasiadas genialidades, perdemos el concepto real”, señala. Para él, abusar de los complementos puede arruinar un look que, de partida, funcionaba. Y pone un ejemplo muy gráfico: “El uso de una peina de mantilla con un traje de flamenca me parece algo creado para un momento de espectáculo, no lo veo en el albero de una feria”.
En otras palabras: la feria no es un escenario teatral. O como diría Rocío Osorno, cansada de esas influencers que van semanas antes de la Feria de Sevilla, a hacerse fotos por las calles de la ciudad y no viven la tradición: “la feria no es engagement ”. Es una fiesta popular, elegante y viva.
Sí, se puede ir bien sin traje de flamenca
Aunque el traje de flamenca sigue siendo el gran protagonista, no es la única opción. Y en Jerez, precisamente, hay espacio para otras fórmulas. Iván Campaña defiende mucho la moda aflamencada, esa manera de vestir que toma elementos del universo flamenco sin llegar al traje completo. “Para mí, transmitir ese aire flamenco de manera sutil y elegante, mediante tejidos o guiños de volantes muy bien estructurados, sin llegar a ser un traje de flamenca, es una opción perfecta”, explica.
Es una buena salida para quien no quiere vestirse de flamenca todos los días o para quien busca algo más cómodo. Una falda con movimiento, una blusa especial, un volante bien colocado, unos pendientes grandes, una flor o un mantoncillo pueden tener más sentido que un traje entero llevado sin ganas.
Eso sí, hay detalles que no conviene descuidar. Para Iván, las flores en el pelo son casi imprescindibles cuando se quiere construir una flamenca completa. “Un elemento imprescindible para que una flamenca sea total son las flores en el pelo”, afirma. Y, en el lado contrario, hay algo capaz de hundirlo todo: