
1 de 28
Partiendo de los patrones masculinos, la diseñadora consigue el efecto contrario, una colección de gran feminidad. Un colorido sobrio, con abundantes grises, negros y alguna pincelada de blanco, decorado con piezas metálicas y pájaros que aparecen y desparecen. En cuanto a los tejidos, lana, seda estampada y crepé constituyen la base de la colección.



























