
1 de 20
El desfile tiene como protagonista a una mujer ideal llamada Lola, alguien con una forma diferente de de entender la vida y la moda. Su fuerza es evidente, pero sutil. La paleta cromática trascurre entre blancos que mutan a nude y tonos maquillaje, verdes, rojos y negros. Los tejidos, como la triple organza, el crepe de chien o las gasas y tafetas, son ligeros y se impregnan de bordados y estampados vegetales se rematan con volantes.



















