Cómo maquillar tus ojos según su forma

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La forma de los ojos, su disposición en el rostro, así como la distancia entre ellos determinan la mirada. Las sombras de ojos serán tus aliadas para potenciarla al máximo.

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Saltones
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Saltones

Si quieres conseguir que no parezcan tan prominentes, céntrate en dar luz al lagrimal y contornea bien el párpado móvil con una sombra de tono medio y otra más oscura en el extremo (mejor mates). Bordea la línea de las pestañas inferiores para modular la forma del ojo y crear una más oval.

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Pequeños
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Pequeños

Para agrandar tus ojos, dispón una sombra irisada encima del párpado móvil y dibuja una pequeña almendra. Sobre esta deberás crear un efecto alargador con un color más luminoso. Utiliza sombras claras y marca las pestañas con lápiz, difuminando el trazo siempre hacia el exterior. ¡Ojos más grandes como por arte de magia!

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Redondos
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Redondos

El objetivo es conseguir una forma distinta para romper esa armonía circular. Lo conseguirás trazando una forma rasgada en el fondo del párpado y rellenando con un color oscuro. Pon un tono nacarado a juego en la línea interna del mismo y sobre las pestañas. Apuesta, además, por el eyeliner con rabillo.

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Separados
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Separados

Trata de conseguir que ópticamente tus ojos parezcan más juntos aplicando una sombra oscura en el centro del párpado y mueve los tonos más neutros hacia el extremo del ojo. El complemento perfecto será un par de capas extra de máscara de pestañas en la zona más cercana a la nariz. Así acortarás las distancias.

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Caídos
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Caídos

En este caso, el secreto está en el color de las sombras. Aplícalas siempre oscuras y muy bien difuminadas en sentido ascendente y desde la mitad del ojo hacia afuera. Alíate al eyeliner y haz un trazo grueso y ligeramente levantado en el extremo. Funde la terminación con el sombreado.

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Hundidos
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Hundidos

Gana intensidad proporcionando luz al lagrimal con la sombra de ojos y elevando siempre el trazo hacia arriba. Cambia de tono y trabaja desde el medio del ojo, extendiendo hacia la zona de las sienes (sin llegar a tocarlas). Tu mejor arma serán las sombras cálidas, pero aléjate del acabado carbón.

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