Tania Llasera relata lo mucho que le afectó la fama: "Me hundió, empecé a encerrarme en casa y no quería salir"
Tania Llasera ha recordado la etapa de mayor éxito profesional de su vida y cómo abordó la fama
La presentadora cuenta algunos de los momentos más duros y asegura que el peso de la fama la "hundió"
También recuerda los ataques de gordofobia que sufrió por parte de la sociedad al engordar 30 kilos
"El peso de mi fama me hundió". Estas son unas declaraciones que Tania Llasera ha concedido en el canal 'Animales Humanos', un espacio en el que ha recordado una de las etapas laborales más exitosas de su carrera pero que, sin querer, afectó de forma muy negativa a su vida personal. La presentadora habla de sus inicios, cuando era una becaria que, tras pasar por muchos programas, de golpe se convirtió en uno de los rostros más conocidos de la televisión. "Nadie te prepara para ser famosa", asegura.
A pesar de que su trabajo le apasionaba y formaba parte de algunos de los programas más vistos del momento, Tania Llasera empezó a sufrir las consecuencias de ser un rostro conocido. En cuestión de días, todo el mundo quería llevar su pelo y "un cachito" de ella, algo que no supo como gestionar. "Me sacaban muchas fotos y siempre se vendía la más fea. Era un poco democratizar a los famosos, que me parece estupendo, pero yo no me consideraba famosa. Era muy desagradable", ha recordado en el espacio citado anteriormente.
¿Cómo le afectó la fama a Tania Llasera?
Al ver que era seguida por los paparazzis casi a diario y que la imagen que se mostraba de ella no era la idílica, la presentadora empezó a "encerrarse en casa, a no querer salir" e incluso dejó de pasear a su perra para no ser captada por las cámaras. "La prensa del corazón quería ver a mi marido, mi marido no quería. Las consecuencias de mi trabajo se me atragantaron mucho", explica.
Si tuviese que elegir uno de los momentos que más duros le pareció fue una mañana, un día de bajón que, llorando, decidió irse a dar una vuelta por El Retiro, uno de los parques más conocidos de la capital. Justo en ese momento, sin que ella se diese cuenta, "un pelotón de niños" llegaron para pedirle una foto: "