El pacto de Valeria Mazza y su marido para que funcionara su relación a distancia: "Hizo que tuviera emoción"
Ya puedes ver los tres capítulos de 'Valeria Mazza, un sueño dorado', íntegros y a la carta en Mediaset Infinity
Valeria Mazza y Alejandro Gravier se conocieron en 1990, contrajeron matrimonio en 1998 y son padres de cuatro hijos
El 28 febrero 1990, los caminos de Valeria Mazza y Alejandro Gravier se cruzaron y se unieron para siempre. La modelo acababa de cumplir los 18 años y él quedó completamente impactado. "Me pareció que había encontrado a la mujer que toda la vida había soñado. Tenía mucha personalidad. Me contó que le habían ofrecido trabajar en Milán y se iba a ir. Marcaba una personalidad y un objetivo", recuerda el marido de la modelo en el documental 'Valeria Mazza, un sueño dorado', que puedes ver íntegro y a la carta en Mediaset Infinity.
La química entre ellos fue evidente desde el primer minuto, pero tardaron unos meses en dar el paso y empezar una historia de amor que dura ya más de tres décadas. "Yo había soñado esa vida. Dios me lo puso en el camino porque era muy difícil que alguien me acompañara en todo lo que iba a vivir después", recuerda Valeria, que asegura que en aquella época su marido "era un galán, seductor, siempre tenía el chiste adecuado".
Con el paso del tiempo se hicieron inseparables, su relación se consolidó y tras varios años Alejandro dio el gran paso. Estaban en uno de sus restaurantes favoritos cuando, aprovechando que ella se levantó para ir al baño, él colocó el anillo de pedida bajo su servilleta y tuvo lugar la pedida de mano. "Cuando vuelvo, levanto la servilleta y ¡anillo!", dice la modelo en este documental, en el que reconoce que siempre había soñado con casarse y tener hijos. "Mi gran sueño era el de tener una familia y ser una mamá y esa fue mi gran sueño cumplido", dice la modelo, que contrajo matrimonio con Alejandro Gravier en 1998.
Los pactos entre Valeria y Alejandro para que su relación funcionara
Aunque desde el primer momento ambos tuvieron claro que habían encontrado a la persona con la que iban a compartir su vida, no resultó del todo sencillo por la distancia física que imponía el trabajo de Valeria entre ellos. Tenían que buscar la manera que su historia funcionara y lo hicieron. La pareja estableció unas 'normas sencillas para no pasar demasiado tiempo separados. "No estar más de un mes separados y hablar el mayor tiempo posible", ha contado Alejandro, que recuerda que, como en aquel momento los móviles no estaban universalizados y el coste de las llamadas era excesivo se enviaban muchos faxes. "De esa manera te sientes unido", recuerda el empresario que ademá cuidaba mucho los detalles y cuando Valeria llegaba a algún hotel siempre encontraba flores o algún mensaje de su pareja.
"En nuestro caso funcionó", dice Valeria, que también explica que ese tiempo sin verse esas sorpresas, esos mensajes, esos reencuentros hacían que la relación fuera especial. "Todo eso hizo que la relación tuviera mucha emoción, ganas, una efervescencia que era una cosa terrible...".
Pero esas 'normas' no eran las únicas. Cuando en plena época dorada de las top, las modelos empezaron a participar en videoclips, películas e incluso algunos spots en los que podía haber un contacto más estrecho con algún protagonista masculino (Valeria se negó a besar a Antonio Banderas en un anuncio porque no se sentía cómoda en ese rol), llegaron a un pacto. "Yo no voy a actuar pero tú no vas a tener nunca una agencia de modelos", explica la modelo.
Su boda fue seguida por el 80% de los argentinos en directo
Tras varios años de noviazgo, la pareja se dio el 'sí, quiero' . Primero se casaron por lo civil en una ceremonia en el Golf Club de la localidad bonaerense de Bella Vista a la que acudieron 110 invitados y a la que los novios llegaron en helicóptero. Pero su gran día, el que toda Argentina recuerda llegó el 9 de mayo de 1998, en Buenos Aires, en la Iglesia del Santísimo Sacramento en Retiro. La expectación fue tal, que la boda fue emitida en directo e hizo un 80% de share. Fue una auténtica locura. Tan emocionada estaba Valeria que tiró el ramo a los argentinos que se agolpaban a la puerta de la iglesia. "Fue un delirio".
Tras el enlace se trasladaron al Hipódromo de San Isidro para la celebración. Una celebración que reunió a numerosos rostros conocidos como el presidente de Boca Juniors, Mauricio Macri y Diego Maradona y en la que la filarmónica de Buenos Aires, compuesta por 75 músicos, tocó el vals para los recién casados, que casi tres décadas después han formado una preciosa familia numerosa y siguen tan felices y enamorados como aquel día de mayo de 1998 . "Estoy viviendo lo que siempre soñé. El gran sueño de mi vida era formar una familia. Siempre de chiquita me vi mamá. Si me preguntas para qué vine a este mundo es para ser mamá. Me siento orgullosa de los hijos que tengo y de la mamá que soy. El sueño de mi vida era formar la familia que hoy tengo".
La gran familia que han formado Valeria y Alejandro
Valeria y Alejandro han formado una gran familia junto a sus cuatro hijos. Balthazar, Tiziano, Benicio y Taína, la benjamina de la casa. Ellos se han convertido en su prioridad desde el primer momento y a pesar de sus apretadas agendas siempre les anteponen a ellos. "El tiempo que pasamos juntos es invalorable. A medida que van creciendo, cada vez más. Tus hijos también te tienen que elegir, tienen que querer pasar tiempo con sus padres y sus hermanos. Por suerte, nosotros sentimos que a pesar de todas las posibilidades que tienen nos siguen eligiendo y nos divertimos juntos. En ese estuvimos siempre muy de acuerdo en el valor de la familia y los dos le hemos dedicado mucho tiempo porque nos hace muy felices. Todo el tiempo que compartimos con ellos es felicidad absoluta", dice la modelo.
El papel de Alejandro en la carrera de Valeria
En cuanto a la importancia que ha tenido en la carrera de Valeria Mazza, Alejandro Gravier asegura que desde el primer momento se involucró al máximo. "Soy una personalidad que me meto en todo, me meto averiguo, pregunto", dice el marido de la modelo, que explica que descubrió cosas del funcionamiento de la industria que no le parecieron correcta e hizo todo lo posible para arreglarlo. "Empiezo a preguntar para cuidarla y me di cuenta de que estaba desprotegida. Empecé a entender y la protegí", dice Alejandro, que empezó a montar oficinas para Valeria en todo el mundo. Algo que en aquel momento no era sencillo.
Alejandro empezó a conocer del negocio, a darse cuenta cómo robaban las agencias las modelos, cómo se aprovechaban de su juventud, la ineficiencia, les hacían ceder los derechos de las imágenes y luego no cobraban nada.... Él se encargó de poner solución a todos esos problemas. "Siempre somos dos. Me he sentido amada, admirada respetada, cuidada. Me hizo muy fuerte en mi carrera. Nunca tuve que discutir por mi lugar porque estaba cuidado con él, yo lo sostenía con trabajo", dice Valeria, mientras que Alejandro tiene clara cuál es su posición en el matrimonio. "Ella es la estrella de nuestra pareja, pero me dio el lugar para que yo pueda acompañar a esa estrella".