Los problemas económicos de Lola García, novia de Kiko Rivera: la importante deuda por la que fue desahuciada
Lola García fue desahuciada en 2021, pero cuando llegó la orden ella había desaparecido y abandonado el local que tenía alquilado
Kiko Rivera responde sobre posibles planes de boda con Lola García semanas después de anunciar su relación
El pasado 30 de diciembre, Lola García saltaba a la fama. Tan solo tres meses después de su separación de Irene Rosales, Kiko Rivera anunciaba que estaba de nuevo enamorado y desvelaba la identidad de su nueva pareja, que desde ese momento ha acaparado los titulares de la crónica social de nuestro país. En estas últimas semanas, Kiko se ha mostrado más enamorado que nunca y ha defendido a capa y espada su relación, que ha sido puesta en duda desde que se hizo pública.
En estas semanas, la pareja se ha mostrado feliz ante los medios y a pesar de la atención mediática tratan de hacer una vida normal, como cualquier otra pareja que está iniciando una historia de amor. Una historia de amor que parece ya plenamente consolidada, tal y como vimos durante un plan familiar en el que Lola se mostraba muy cariñosa con los hijos del dj. Sin embargo, en medio de tanto amor, Miguel Frigenti ha vuelto a poner a la pareja en el punto de mira al destapare en 'El Tiempo Justo' que Lola arrastra problemas legales del pasado, cuando fue desahuciada por una importante deuda.
Lola García tendría una deuda de miles de euros
Aunque hasta ahora tan solo se conocía de ella que es bailarina y que tiene una escuela de baile en Villaviciosa de Odón, a medida que pasan las semanas se van descubriendo nuevos datos sobre Lola García, que podría arrastrar unos importantes problemas económicos de su pasado. Según ha explicado Miguel Frigente, los hechos se remontan a 2012 cuando "junto con una amiga decide abrir una escuela de baile". En ese momento, ambas "alquilan un local que promete ser el referente de la danza para los jóvenes".
Sin embargo, las cosas no salen como el propietario del local espera y pronto empiezan los impagos, que ascienden a 32.000 euros. "Deja de pagar las cuotas y con la socia sale tarifando dejándola en muchos problemas". Ante esta situación, el dueño trata de poner solución sin recurrir a la justicia. "El propietario del local se pone en contacto con Lola para llegar a un acuerdo amistoso para recuperar el dinero del alquiler. En un primer momento llegan a este acuerdo y ella se compromete a pagar las cuotas pendientes correspondientes al alquiler, pero finalmente no paga nada".
Ante este nuevo incumplimiento, el dueño recurre a la vía judicial. "Se da la orden de desahucio en el año 2021. Cuando se produce este desahucio se encuentran con que Lola ha desaparecido. Tienen que llamar a un cerrajero, tiene que acudir el propietario con dos policías y también acude el oficial del juzgado. Se ha intentado poner en contacto con Lola para poder recuperar el dinero", ha explicado Miguel Frigenti, que está investigando también algunas llamadas de madres de alumnas que han aportado nuevos datos. "No han tenido muy buenas experiencias. Me hablan de malas prácticas respecto a los concursos que se presentaba".
No obstante, en cuanto a esta deuda, Marta López ha asegurado que la deuda habría estado motivada por la mala marcha del negocio. "La academia no le fue muy bien, vino la pandemia y no pudo levantar cabeza", ha dicho la colaboradora.
'El Tiempo Justo' ha hablado con uno de los afectados
Tras hacerse pública la deuda que tendría Lola, Enrique Ulzurrun, reportero de 'El Tiempo Justo' ha recabado nuevos datos y ha asegurado que hay varios afectados y que además existía un vínculo con la novia de Kiko Rivera. "Lola, para este grupo de personas no era una persona cualquiera, había un vínculo entre estas personas. La decepción no solo fue empresarial sino personal", ha dicho el reportero, que ha podido hablar con uno de los afectados.
Según esta persona, a la que ha pillado por sorpresa la relación de Lola con Kiko, los hechos ocurrieron hace varios años y "ella fue por las malas" y al final se tuvo que ir. Además, ha explicado que la relación empezó bien. "Al principios pagaba religiosamente, pero luego... El caso es que se juntaron 32.000 euros", ha dicho esta persona, que da por perdido este dinero. "Al final se tenía que ir porque era un desahucio. No creíamos que nos la iba a jugar".