Estela Grande desvela que vivió "momentos aterradores" tras su parto: "El dolor no existía para mí"
Estela Grande ya es madre de sus mellizos, Luca y Liah: "El momento más increíble y feliz de nuestras vidas"
La creadora de contenido ha compartido el duro momento que han vivido ella y su pareja, Juan Iglesias, tras el nacimiento de sus bebés
El pasado 20 de enero Estela Grande dio a luz a sus mellizos, Luca y Liah. Sin embargo, no comunicó la noticia a sus seguidores hasta cuatro días después. El embarazo de Estela estuvo marcado por la ilusión de esperar mellizos, pero también por distintos episodios de control médico. La creadora de contenido anunció en julio que estaba esperando dos bebés y, desde entonces, fue compartiendo el proceso con cautela. La recta final se complicó por una amenaza de parto prematuro que obligó a su ingreso hospitalario durante la última semana de diciembre. Durante esos días recibió tratamiento para frenar las contracciones y medicación destinada a favorecer la maduración pulmonar de los bebés, con el objetivo de reducir riesgos en caso de que el parto se adelantara.
Tras dos ciclos de tratamiento, el trabajo de parto logró detenerse y Estela pudo regresar a casa. A partir de ese momento mantuvo reposo y siguió las indicaciones médicas para prolongar la gestación el mayor tiempo posible. Finalmente, el parto se produjo mediante cesárea, ya que no podía tener un parto vaginal debido a una intervención previa en el útero. Al anunciar el nacimiento de sus pequeños, la creadora de contenido se sinceró en redes sociales y explicó el motivo por el que había tardado en contar el nacimiento los bebés.
"El momento más de duro" de Estela Grande tras dar a luz
Cuando decidió compartir la noticia, Estela explicó en sus redes sociales cómo había vivido esas primeras horas y días. En su mensaje relata que “a las 14:30 vivimos el momento más increíble y feliz de nuestras vidas, conoceros”, pero añadió que después llegó “el peor momento de mi vida, cuando solo podía abrazar a Liah y no a mis dos bebés”. En sus palabras dejó claro que el nacimiento estuvo marcado por dos experiencias opuestas que se sucedieron sin pausa.
También contó que el reencuentro familiar tuvo que esperar: “Ese momento que tanto habíamos soñado, estar los cuatro juntos, se hizo esperar tres días, hasta que Luca ha podido salir de la UCI”. Durante ese tiempo, según explicó, fueron “tres días indescriptibles, indeseados, agotadores”, en los que convivieron la alegría por el nacimiento y la preocupación por la situación médica.
Estela describía cómo perdía la noción del tiempo: “Perdí la noción del tiempo, del día y de la noche, el dolor no existía para mí, solo pensaba en pasar el máximo tiempo con los dos”. Su relato se centró en el esfuerzo por estar presente en ambos espacios del hospital y en la necesidad de adaptarse a una rutina marcada por las visitas a la UCI neonatal. Finalmente, cuando pudo reunir a su familia, escribió: “Ahora ya estamos los cuatro juntos”, dejando constancia de que ese era el momento que había estado esperando desde el parto.