Ion Aramendi se sincera sobre la convivencia familiar: "El TOC del orden en casa lo tengo yo"

El presentador nos contó en exclusiva cómo gestiona la convivencia en casa junto a María Amores y sus tres hijos, reconociendo que su obsesión por el orden le convierte en “el TOC de la casa”
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Divertido, espontáneo y con una gran capacidad de comunicación, Ion Aramendi ha conseguido conectar con la audiencia desde el primer momento. Una cercanía que no solo se percibe frente a las cámaras, sino también en la forma en la que habla de su vida personal, de la convivencia en casa y de esas pequeñas manías que, aunque parezcan anecdóticas, definen su día a día.
La convivencia en casa y su obsesión por el orden
Padre de tres hijos —Ion, Lucas y Marieta— y casado con María Amores, el presentador se sinceró en exclusiva con Divinity durante la premiere de 'Aída y vuelta', donde nos habló con total naturalidad de cómo se organiza la vida familiar puertas adentro.
Y si hay algo que reconoce llevar especialmente mal en la convivencia es, sin duda, el desorden. “La ropa tirada en el suelo”, confesó sin rodeos, dejando claro que en casa él es quien más interiorizado tiene el orden. “Soy un poco el TOC de la casa. Ordeno todo y además de forma estética. Veo algo que me descuadra y lo coloco enseguida”, nos explicó entre risas.

Una forma de ser que, tal y como nos contó, no se limita únicamente al ámbito doméstico. Ion reconoció que ese TOC por el orden y la limpieza también saldría a relucir si él fuera concursante de un 'Gran Hermano'. De hecho, admitió que en un reality como el que presenta sería sin duda quien asumiría el papel del obsesivo del orden, siempre pendiente de que todo estuviera en su sitio.
Una confesión espontánea que no pasó desapercibida y que conecta directamente con su manera de entender la convivencia, tanto dentro como fuera de casa.

Ironía, naturalidad y apoyo familiar
Lejos de vivirlo como un problema, el presentador asume esa obsesión como parte de su carácter y la verbaliza con ironía. “Soy un poco obsesivo… y un poco imbécil”, nos dijo con una sonrisa, demostrando esa espontaneidad y honestidad que le han convertido en uno de los comunicadores más queridos por la audiencia.
Este momento de equilibrio personal llega tras un final de año especialmente intenso para la familia, marcado por un susto de salud que afectó a María Amores y que Ion vivió muy de cerca junto a sus hijos. Superado ese episodio, el presentador afronta el nuevo año apoyado en su núcleo familiar, con la convivencia como eje central y manteniéndose fiel a su esencia.
Así, Ion Aramendi continúa demostrando que su mayor fortaleza sigue siendo la autenticidad: cercano, familiar y sin miedo a reconocer sus pequeñas manías, incluso cuando esas manías pasan por recolocar todo lo que no está en su sitio.
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