Silvia Bronchalo explica qué hará con el dinero que ha ganado en su entrevista: "Está fuera de mis principios"
Silvia Bronchalo ha decidido hablar. Dos años y medio después de la detención de su hijo, Daniel Sancho, en Tailandia por la muerte del cirujano colombiano Edwin Arrieta, la madre del joven ha concedido su primera entrevista en televisión. Lo ha hecho en el programa '¡De viernes!', conducido por Santi Acosta, donde se ha sincerado sobre los momentos vividos desde que recibió la noticia, el impacto que tuvo en su vida y las razones que la han llevado a romper un silencio que siempre aseguró que mantendría.
Bronchalo ha recordado cómo se enteró de lo sucedido a través de una llamada de su expareja, Rodolfo Sancho, con quien apenas mantenía contacto. “Cuando vi su número de teléfono, ya sabía que algo malo había pasado, porque no era normal”, ha explicado. En un primer momento pensó que su hijo había muerto: “Entendí que habían matado a nuestro hijo”. Después llegó la confirmación de que había sido él quien había matado a otra persona. “A partir de ahí, mi amiga me metió dos pastillas en la boca porque yo pensaba que me iba a desmayar”, ha relatado sobre aquel instante en el que, según sus palabras, “mi vida no vuelve a ser igual”.
Durante la entrevista también ha reflexionado sobre el seguimiento mediático del caso, el dolor vivido desde entonces y su posición respecto a las decisiones tomadas en torno a la defensa de su hijo. Pero, sobre todo, ha explicado por qué ha decidido hablar ahora, pese a haber rechazado durante más de dos años cualquier aparición pública remunerada.
Silvia Bronchalo acude a la entrevista por un motivo económico
Silvia Bronchalo ha reconocido que su decisión responde a una necesidad económica. “Yo sé que en el pasado dije una frase respecto a hablar en prensa o dar entrevistas. Me ha costado muchísimo. Siempre había dicho que no…”, ha señalado. Sin embargo, su situación ha cambiado: “Después de dos años y medio, mi nivel de ingresos ha bajado y también en mi trabajo no he podido llevar el mismo nivel”.
La madre de Daniel Sancho admite que aceptar dinero por una entrevista “está fuera de mis principios”, pero subraya que la prioridad es su hijo. “Necesito el dinero para poder ayudar a mi hijo”, ha afirmado. También ha dejado abierta la posibilidad de intentar modificar la defensa: “Me gustaría, si él quiere, cambiar el equipo jurídico y cambiar la estrategia de defensa. Y por eso estoy aquí”.
¿Qué hará con el dinero?
Bronchalo ha explicado con claridad el destino del dinero obtenido. Parte de esos recursos servirán para los gastos derivados de la situación de su hijo en Tailandia. “Viajar a Tailandia y dejarle dinero para que pueda comer es costoso”, ha indicado. Su intención es poder desplazarse, cubrir necesidades básicas y mantener el apoyo económico. En ese sentido, insiste en que todo responde a la misma prioridad: “Tengo la necesidad de ayudar a mi hijo económicamente” y “tengo que priorizar su vida a mis principios para poder ayudarle”. La entrevista, por tanto, no responde a un cambio de postura pública sino a una situación concreta. Según sus propias palabras, el objetivo es sostener a su hijo, facilitar recursos y, si fuera posible, intervenir en la estrategia legal. Todo ello forma parte de una decisión que define como difícil pero necesaria.
Cómo se encuentra en la actualidad
Bronchalo también ha hablado de su estado emocional. “Hace ya tiempo que ya no lloro, pero al principio sí”, ha confesado. Recuerda especialmente el primer año: “He llorado muchísimo”. Entre los apoyos que ha tenido menciona a su entorno cercano y una idea constante: “Me ha dado fuerzas mi madre, el pensar que mi hijo está vivo”.
Sobre la reacción de Daniel ante la entrevista, asegura que él conoce su decisión. “Él sí sabe que estoy aquí, le ha parecido bien que diera la entrevista”, ha señalado. Aun así, el recuerdo de los primeros momentos sigue presente. “Lo viví con pánico y con muchísima ansiedad, creo que no he sufrido tanta ansiedad en mi vida”, ha dicho sobre el inicio del caso y la exposición pública posterior.
También ha lamentado las informaciones que considera incorrectas y el efecto que han tenido en todas las familias implicadas. “Se han dicho muchísimas cosas que no eran ciertas y que han hecho mucho daño”, ha afirmado, extendiendo ese daño “no solo a mí o a la familia de Daniel, sino también a los padres de Edwin y a su familia”.