Silvia Bronchalo confiesa si se siente culpable del crimen de su hijo, Daniel Sancho: "No sé si hubiera cambiado algo"

Silvia Bronchalo confiesa si se ha sentido responsable de que su hijo, Daniel Sancho, haya cometido el asesinato de Edwin Arrieta
Silvia Bronchalo cuenta cuál fue la reacción de su hijo, Daniel Sancho, a su divorcio con Rodolfo: "Se fue"
La segunda parte de la entrevista concedida por Silvia Bronchalo en el programa televisivo '¡De viernes!', emitida el 13 de febrero, profundizó en su vivencia tras el crimen cometido por su hijo, Daniel Sancho, condenado a cadena perpetua por el asesinato del cirujano colombiano Edwin Arrieta en Tailandia. La grabación, de más de ocho horas, abordó tanto el impacto judicial y mediático del caso como las consecuencias personales y familiares, iincluida la relación con el padre del joven, Rodolfo Sancho, y el contexto público que rodea a una familia vinculada históricamente a la interpretación por el legado de Sancho Gracia.
Silvia Bronchalo confiesa si se siente responsable de lo ocurrido
Durante la conversación, Bronchalo reflexionaba sobre la responsabilidad parental y el peso emocional tras los hechos. “Siempre pensamos que nosotros somos los responsables de la educación de nuestros hijos… y lo que ellos hagan nos repercute”, afirma, reconociendo que ha revisado mentalmente episodios del pasado y decisiones concretas. También explica que pensó en la semana previa al crimen y en la posibilidad de haber intervenido: “He pensado… que podía haber llamado o escrito… y no lo hice. Y siempre he pensado que a lo mejor si le hubiera llamado… no sé si hubiera cambiado algo”.

La entrevistada describe la dificultad de asumir lo sucedido y la contradicción entre la dimensión del delito y el vínculo materno: “A día de hoy no puedo asimilarlo… sigue siendo mi hijo y lo sigo queriendo”. Añade que la situación le produjo una sensación constante de irrealidad: “Me he pellizcado muchas veces… diciendo: ‘Esto es una pesadilla’”.
¿Ha perdonado a su hijo?
Bronchalo negaba haber experimentado rechazo hacia Daniel Sancho desde su detención. “Yo no he sentido en ningún momento odio o rechazo hacia mi hijo”, señalaba, comparando su reacción con la que había imaginado en otros casos mediáticos. Incluso ha reconocido un aumento del apego emocional: “Creo que incluso lo quiero más, porque creo que necesita ayuda, y yo se la voy a dar”.
Al abordar directamente el perdón, insistía en la continuidad del vínculo afectivo pese a la gravedad de los hechos: “Sigue siendo mi hijo y le sigo queriendo a pesar de lo que ha hecho”. Y expresó una expectativa futura vinculada al reconocimiento del daño: “Le perdono y espero que algún día él pueda pedir perdón”.
Así fue su primer encuentro con Daniel en prisión
El relato del primer cara a cara tras la detención se centró en el estado anímico del joven y en el impacto del entorno penitenciario. “Él estaba muy, muy nervioso… verle detrás de un cristal… la impresión es descomunal”, describió. También desmintió versiones sobre un supuesto rechazo inicial: “Eso no es cierto… no en el momento en el que yo llegué a la prisión”. Según su testimonio, percibió un cambio evidente respecto a conversaciones previas: “Yo vi un Daniel diferente… bastante afectado”. Aun así, interpretó su reacción como alivio ante la presencia familiar: “Claro que le vino bien… se alegró de verme”.
La dificultad para comunicarse marcó ese encuentro, condicionado por el desgaste físico y emocional: “Le costaba un poquito hablar… entiendo que llevaría muchísimos días sin dormir”. Bronchalo situó ese estado dentro del contexto de la investigación y el ingreso en prisión, subrayando la dureza de la situación vivida por todos los implicados.
