De Tomás Páramo a Jaime Lorente: las reacciones a las polémicas palabras de Silvia Abril sobre religión y jóvenes
Tras las polémicas palabras de la actriz en los Premios Goya, varias personalidades como Bea Archidona, Jaime Lorente o Tomás Páramo han dado su opinión
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La controversia comenzó durante la alfombra roja de los premios Goya, cuando Silvia Abril, en declaraciones para 'Cinemanía', opinó sobre una de las películas presentes en la gala y reflexionó sobre la espiritualidad entre los jóvenes. La actriz afirmó que le preocupaba “esa tirada hacia lo cristiano” en las nuevas generaciones y añadió que le daba pena que algunos jóvenes sintieran la necesidad de creer. Sus palabras culminaron con una crítica directa a la Iglesia, a la que se refirió como “un chiringuito”, lo que generó una rápida reacción en redes sociales. Desde ese momento, varias figuras conocidas han respondido públicamente, posicionándose tanto en defensa de la libertad de expresión como en rechazo al contenido de sus declaraciones.
Jaime Lorente
El actor Jaime Lorente fue uno de los primeros en pronunciarse, optando por un mensaje centrado en rebajar la tensión generada. Ha reconocido que se trataba de un tema delicado y admitió que se metía “en un nuevo jardín”, pero defiende el derecho de Abril a expresarse. Para el intérprete, su postura es clara: “Su opinión es súper respetable”.
Lorente señala que el problema no radica tanto en lo dicho como en la reacción posterior, afirmando que le sorprendió “la cantidad de odio en redes”. Según explicaba, un comentario realizado en un contexto mediático puede no reflejar completamente el pensamiento de una persona y “no es motivo para condenar a nadie”.
El actor también reflexionaba sobre su propia fe, recordando que la religión ha sido utilizada históricamente para justificar violencia, aunque subrayó que cada persona la vive de manera distinta. En su caso, aseguraba que creer le ayuda a “amar mejor, querer mejor y respetar mejor”, aunque reconoció que otras personas pueden haber tenido experiencias diferentes que expliquen opiniones críticas como las de Abril.
Además, ha insistido en que los ataques personales contradicen los valores que muchos creyentes dicen defender: “Lo que no puede pasar es que, por dar tu opinión, la gente te asesine por redes”.
Tomás Páramo
El creador de contenido Tomás Páramo ha adoptado un tono más directo en su reacción pública. En un mensaje dirigido a la actriz, afirmaba que la polémica iba “mucho más allá” de sus palabras y expresó que estas resultaban dolorosas para quienes viven la fe de forma personal.
“Y no, no me das pena por no compartir la fe que yo tengo”, ha escrito, añadiendo que ojalá algún día pudiera comprenderla para entender por qué determinadas afirmaciones “duelen”. Para Páramo, el debate no debería reducirse a posiciones ideológicas, sino abordarse desde una dimensión moral y humana.
En su reflexión, defendió que existen cuestiones que “trascienden la política” y criticó lo que considera discursos simplificados en debates sociales. También subrayó que callar ante lo que se percibe como una injusticia es una forma de renuncia moral, insistiendo en que la fe forma parte de la identidad de muchas personas y merece respeto dentro de una sociedad plural.
Beatriz Archidona
La periodista Bea Archidona también intervino en redes con un mensaje centrado en la convivencia de creencias. Ha criticado las generalizaciones sobre la juventud y rechazó la idea de que creer implique una carencia personal: “Generalizar sobre la juventud como si tuviera una carencia por creer en algo es reduccionista”.
Archidona defiende que la fe no constituye una debilidad y sostuvo que incluso en situaciones de vulnerabilidad emocional resulta legítimo apoyarse en creencias. Al mismo tiempo, reconoció que cualquier institución puede ser objeto de crítica, incluida la Iglesia, pero matizó que “la fe es mucho más que la Iglesia”. Su mensaje concluyó apelando a la coherencia social: “En una sociedad que presume de plural y tolerante, tan legítimo es creer como no creer”.
Alba Silva
La reacción más contundente llegó desde Alba Silva, que expresó su rechazo sin matices hacia la intervención de Abril. En sus redes califica la situación como una “vergüenza” y acusó a la actriz de mostrar falta de respeto hacia quienes piensan diferente.
Alba ha afirmado que este tipo de discursos reflejan una “superioridad moral” que, a su juicio, contribuye a aumentar la división social en lugar de fomentar el diálogo.
Colectivos ultracatólicos
Más allá de figuras individuales, asociaciones como HazteOir y Universitarios Católicos también reaccionaron públicamente. Desde sus perfiles criticaron las declaraciones y respondieron directamente a la referencia al “chiringuito” de la Iglesia.
Universitarios Católicos replicó comparando la financiación del cine español con la institución religiosa y pidió a la actriz que se “lavase la boca antes de hablar de la Iglesia Católica”. Por su parte, HazteOir publicó un mensaje irónico señalando que parecía molestarle que los jóvenes se acercaran “cada día más al Señor”.