Julia Janeiro explica el motivo por el que ha decidido dar un paso adelante y dejar atrás su anonimato

La hija mayor de Jesulín de Ubrique y María José Campanario, portada de las revistas al conceder su primera entrevista
En conversación con ¡Hola! la joven se ha sincerado sobre varias cuestiones y ha aclarado por qué abandona el anonimato
La prensa del corazón vive una jornada importante este miércoles. Con la llegada de una nueva hornada de las revistas a los quiscos, se ha revelado la que promete ser una de las exclusivas de la temporada: la primera entrevista de Julia Janeiro. La hija mayor de Jesulín de Ubrique y María José Campanario, que hace un año logró que la justicia dictaminase que era un personaje anónimo, decide ahora dar un paso adelante. Días después de confirmarse que por primera vez concursará en un programa de televisión, la revista ¡Hola! ha conseguido el primer reportaje de la joven.
Los tres hijos del torero y la odontóloga habían permanecido lejos del foco, por norma general y con excepciones muy puntuales, desde que nacieron. Cuando la mayor de los tres alcanzó la mayoría de edad, en el año 2021, el foco del papel cuché centró su atención en ella. Por entonces, Julia decidió que no quería ser un personaje público. Como ha contado ahora a la mencionada publicación, "era una niña y no estaba preparada" para ello tras distintas vivencias a lo largo de su adolescencia. La situación ha dado un giro radical ahora, y la propia Juls, como se refieren cariñosamente a ella las personas de su entorno, explica por qué.
La razón por la que Julia Janeiro dice adiós a su anonimato
La primogénita del diestro ha confesado a ¡Hola!, que, además de su juventud, no atravesaba una buena etapa cuando cumplió los dieciocho años. "Aparte, no me encontraba en un buen momento personal… Estaba traumatizada. Tampoco sentía que me iba beneficiar, así que decidí centrarme en mis estudios", ha recordado sobre lo vivido entonces. Según lo que ha explicado, las cosas han cambiado mucho, y su situación actual es, como ha desarrollado, otra muy distinta, mucho más satisfactoria. "Ahora es el momento justo", ha expresado sobre el motivo de este paso adelante.
"No me sentía bien por muchas cosas que estaban pasando en mi vida. Fue algo que me marcó muchísimo", ha contado sobre la atención mediática que empezó a despertar con su mayoría de edad, detallando que, más allá del seguimiento de la prensa, lo que le afectaba era el odio que recibía: "Las críticas tan feas y duras que se hacían sobre mí. Especialmente, las mentiras tan graves, que no tenían ni pies ni cabeza", ha expresado, recordando que lo vivido entonces afectó mucho, tanto a ella misma como a su entorno, redundó en que se aislara enormemente, aunque en los últimos tres años la situación se ha reconducido, gracias a ayuda psicológica.
La dura adolescencia de Julia Janeiro, marcada por el bullying
Julia se define a sí misma como una persona "bastante sencilla, tranquila y serena", pero con "bastante" carácter y la "mecha corta", "muy amiga" de sus amigos y tremendamente unida a su familia. Relata que se encuentra en un buen momento, contenta y centrada en sí misma, en su trabajo, en su vida diaria, que suele evidenciar en redes sociales, y en su reciente afición al gimnasio. Agradece las oportunidades que ha tenido gracias a sus padres y considera que, pese a los muchos prejuicios, apellidarse Janeiro Campanario "es lo mejor" que le ha pasado en la vida. Pero relata un desconocido pasado, marcado por varias dificultades durante su adolescencia.
"Sufrí bullying desde los siete años hasta los dieciséis. Ya a los catorce se suavizó, pero mis padres me tuvieron que cambiar de centro. Activaron el protocolo y demás de acoso escolar. Lo pasé bastante mal", ha confesado la mayor de los hijos del matrimonio en el reportaje, que incluye, además, su primer posado desde el que protagonizó por su nacimiento. Según ha contado, todo comenzó por comentarios que sus compañeros del colegio le hacían sobre sus padres y derivó en una situación en la que se sentía "aislada y excluida". "Pasaba los recreos en el baño porque nadie quería jugar conmigo. Cuando había que trabajar en grupo en clase, me dejaban siempre sola y nadie me elegía", ha recordado.
Además, de cambiarse de colegio, irse a Estados Unidos posteriormente fue lo que, en sus propias palabras, la "salvó". Allí descubrió que podía tener otra vida y empezar de cero. "Quería que nadie me conociera, ni supiese de dónde venía ni quién era mi familia", ha explicado sobre aquel cambio vital, que dio cuando apenas tenía dieciséis años. "No podía seguir viviendo aquí. Tenía mi cabeza en otro sitio y buscaba mis sueños".
